Pura vida

Vital: Termina la secundaria a los 106 años

Fred Butler soportó a todos los oradores que hablaron en la conferencia de entrega de diplomas: típico de alguien que se recibe, al final de la secundaria. Sólo que Butler no es el típico estudiante secundario: tiene 106 años de edad. Un ejemplo de (pura) vida, que demuestra que nunca se es demasiado viejo si uno está determinado a hacer algo.

 

Butler, el diploma de secundaria a los 106 años

El cierre a la secundaria, a los 106 años

El pasado lunes, la secundaria Beverly, de Boston, presentó a Butler un título honorario, algo que él nunca había podido obtener en un aula. Se vio obligado a abandonar la secundaria para ayudar a su madre y a sus cinco hermanos menores, cuando estaba en primer año de la secundaria. Al recibir su diploma, que Butler depositó sobre su silla de ruedas, el recién egresado lo palpó con sus frágiles dedos y se vio reflejada en su cara una intensa emoción.

Butler nació en Dorchester en 1906 y creció en la comunidad de Beverly. Mientras trabajaba en una imprenta de día, iba al colegio por la tarde. Las circunstancias lo bligaron a dejar el colegio en su año inicial y dedicarse a tiempo completo al trabajo. Butler jamás pensó que lograría acabar sus estudios secundarios. La decisión era producto de la necesidad, pero lo atormentó el resto de su vida, y ahora puede decir que esa cuenta está saldada.

“Hablaba de eso todo el tiempo”, cuenta Cathy, una familiar que lo acompañó a recibir su diploma. “El representa todos los valores que una comunidad educativa desea representar.” Fred, sin embargo, no recibió la noticia del todo bien inicialmente. “No me lo merezco”, fueron sus primeras palabras. “No hice méritos”.

Fred Butler título secundaria 106 años

Fred recibe su diploma de la secundaria, junto a su tataranieto

La vida de Fred, sin embargo, ha sido extensa y generosa en eventos de todo tipo: a los 34 años fue reclutado por el ejército para pelear en la Segunda Guerra Mundial, en 1941; posteriormente fue soldado en Inglaterra y en Filipinas hasta que en 1945 terminó la batalla. No se casó hasta los 41 años, y aún así llegó a vivir 65 años junto a su esposa, que falleció en Septiembre del año pasado, a los 93 años. La pareja tuvo cinco hijos, todos ellos graduados de la secundaria Beverly High School. Por eso la felicidad de toda la familia, exultante por el “nuevo” egresado.

La falta de educación formal de Fred lo llevó a insistir en que sus hijos y nietos siguieran hasta el final sus estudios. Ahora, mientras posa en las fotos con sus nuevos compañeros de clase, el hombre centenario sonríe.

“Nunca esperé recibir un reconocimiento así, pero me encanta, realmente lo aprecio”, dice, vital como nunca.

Visto en Boston Globe

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