Buen Samaritano

Rescata a mamá y su bebé en la selva tras accidente aéreo

Acisclo, un voluntario de la cruz roja rescató a Nelly Murillo y a su bebé de un año tras un accidente aéreo que los dejó perdidos en el medio de la selva durante 5 días. La madre, como una leona y a pesar de sus heridas logró sobrevivir para cuidar de su cachorro y gracias a este milagro hubo un final feliz.

 

Buendiario-asisclo-rescate-bebe-selva-cruz-roja

 

¡Un milagro! Encontrar sobrevivientes luego de un choque de avioneta pasa una vez en un millón, y María Nelly, de 19 años, fue esa mínima posibilidad. Ella y su hijo se convirtieron en un milagro.

La tragedia comenzó el sábado en horas de la tarde, cuando la aeronave se accidentó a unos 50 kilómetros de Quibdó, en una zona selvática de difícil acceso que colinda con el nacimiento de un riachuelo.

En la avioneta viajaba el piloto, acompañado por María Nelly y su bebé. Al llegar al sitio encontraron que Carlos Mario Ceballos, el piloto, no había logrado sobrevivir al impacto, la cabina donde viajaba se encontraba destruida. Sin embargo la parte de la tripulación, a pesar de estar deteriorada por los golpes, se encontraba en buen estado y habían cocos y pescados inmensos que sirvieron para amortiguar el estruendoso choque.

 

Buendiario-asisclo-rescate-bebe-selva

 

“Vimos cómo estaba el avión, había comida, unos cocos pelados como si los hubiesen utilizado para pelar el agua y alimentarse, no veíamos por ningún lado el cuerpo de ella, ni siquiera encontrábamos rastros de sangre”, relató Caviedes, encargado del rescate perteneciente a la Fuerza Aérea Colombiana. Esto generó la esperanza de que ella estuviera viva.

Dos días después de la tragedia, llegó a colaborar la Cruz Roja llegó. Y comenzaron a encontrar pistas. La primera fue una chancleta de la mujer, la segunda el registro civil del menor que dejó al lado de uno de los miles de árboles de la espesa selva. Luego encontraron celulares y más rastros de cocos.

Pese a los valiosos hallazgos, la búsqueda era infructuosa, “no sabíamos cómo estaba la mujer y el niño”, dijo Caviedes. El martes, más personas de rescate llegaron a la zona por vía marítima, además de un perifoneo, una aeronave con un parlante desde donde se alentaba a la mujer para que no desfalleciera en su lucha por sobrevivir en la selva.

Ante la imposibilidad de encontrar a alguien que la ayudara, Nelly decidió hacer un refugio con una cama artesanal para proteger a su hijo.

 

Buendiario-asisclo-rescate-Nelly-selva-cruz-roja

 

Cuando estaban a punto de desistir, nuestro héroe Asisclo insistió en que buscaran un rato más. Y Fue ahí, a orillas del río, que la mujer rompió en llanto al ver al voluntario Acisclo Rentería Palacios, de la Cruz Roja acercarse.

“Cuando yo la encuentro, ella tiene el bebé cargado, se lo quito, ella trata de levantarse pero no puede, como para abrazarlo, y le digo: tranquila esta es la Cruz Roja que viene a rescatarte ¡Pilas!”.

Caviedes no se cansa de decir que a María Nelly  “la salvó el amor de madre“, así como el conocer cómo es la tierra chocoana. Ella  le dio el pecho a su bebé pero cuando la deshidratación no se lo permitió más, bajó a la quebrada y tomó agua para dársela al niño y también usó el “agüita que caía de las hojas”, se movía con un afán de supervivencia sin importar sus quemaduras o su tobillo fracturado.

Ella también una heroína, sufrió quemaduras en sus brazos, piernas y rostro, pero logró su cometido: salvar a su bebé de la muerte. Actualmente, sus heridas son tratadas en un hospital de Quibdó.

 

Visto en El Espectador y El Tiempo

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Buenas noticias relacionadas