Acción / Reacción

Nuevos mapas muestran cómo fue el origen del Universo

El telescopio espacial Planck aporta datos que permiten elaborar nuevos mapas de la Vía Láctea. ¿Qué han encontrado en esta misión?

 

 

Tras cuatro años observando nuestra galaxia, el telescopio espacial Planck -enviado en una misión en la que colaboran la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA)- ha recabado una cantidad sorprendente de información sobre los primeros instantes del Universo. La misión del telescopio es observar la conocida como radiación de fondo de microondas (cosmic microwave background), que es aquella que permanece de los primeros momentos en que todo lo conocido surgió. Esta radiación proviene de un periodo de “apenas” unos 380.000 años después del Big Bang. Analizando esta luz, astrónomos y científicos han elaborado nuevos mapas de la Vía Láctea, donde podemos ver el polvo cósmico y, de paso, podemos fantasear con cómo fue el inicio del Universo.

Una de las primeras hipótesis que se desarrollaron con los datos obtenidos es que puede existir la energía oscura, que es aquella fuerza culpable de la presión que tiende a acelerar la expansión del Universo; este dato ha llevado a algunos científicos a incluso replantear teorías de Einstein, aunque no teman: los nuevos hallazgos no contradicen las ideas del científico alemán, sino que las reafirman, demostrando una vez más su genialidad.

 

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Hermosas imágenes de hallazgos del pasado

 

Otra de las conclusiones a las que se arribó es que el tiempo que el Universo pasó en total oscuridad fue de 100 millones de años más de lo que se calculaba, lo que suma un total de 550 millones de años sin estrellas. O sea que, en realidad, las primeras estrellas nacieron mucho después de lo que pensábamos. Claro que no había nadie vivo entonces para comprobarlo, lo cual nos permite pensar que al menos nadie habrá lamentado ver un cielo completamente negro.

La misión puede considerarse todo un éxito, ya que ha logrado catalogar 1500 grupos de galaxias, más de 400 de las cuales tiene una masa de entre 100 y 1000 veces la de la Vía Láctea. ¡Y eso que solo estamos hablando de un pedacito de Universo! La pregunta recurrente vuelve a surgir: ¿Habrá vida allá afuera? ¿Qué dirá sobre eso el querido Planck?

Visto en NASA y ESA

Nota editada por Lucía Cervilla.

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