Acción / Reacción

¡Nuevo material programable que cambia de forma solo!

Se trata de un tipo de fibra de carbono inteligente y modificada por compuestos que permiten darle la forma deseada con antelación gracias a estímulo como el agua, la luz o la electricidad. Gracias de nuevo, MIT.

 

 

¿Quién no recuerda, cuando compramos un mueble para armar, a los “genios” que se encargan de escribir esos inentendibles manuales de instrucciones, imposibles de seguir? Seguramente en ellos pensaban el ingeniero Skylar Tibbits y su equipo del Laboratorio de Auto-ensamblado del MIT, quienes hace un tiempo vienen desarrollando materiales inteligentes capaces de cambiar de forma al aplicarles agua, luz calor o electricidad.

 

 

Si bien Tibbits y su equipo trabajan con diferentes materiales, y ya han logrado hacer que diferentes fibras textiles o incluso maderas reaccionen a los estímulos, la fibra de carbono es, sin duda, la vedette. Utilizando un tipo de fibra de carbono flexible proporcionada por una compañía llamada Carbitex, los investigadores del MIT, añadiendo diferentes compuestos a la misma, son capaces de generar cambios radicales que, además, son reversibles. Los estímulos que provocan esos cambios van desde descargas eléctricas a la simple luz.

 

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Combinando la fibra con el otro material, ambos reaccionan de diferente manera en el momento del estímulo, produciendo fuerzas que doblan el material. Gracias a la tecnología que proporciona la impresión 3D es posible combinar ambos materiales de manera muy precisa, logrando que reaccionen de una forma controlada. La mayor dificultad que enfrenta el equipo del MIT con esta tecnología -llamada futuristamente Impresión 4D- es que los objetos creados con ella pueden resultar quebradizos. Por este motivo, la fibra de carbono es fundamental ya que su elevada resistencia y flexibilidad la vuelve ideal.

 

 

Sin embargo, todavía es temprano como para hablar de láminas planas de Ikea que se conviertan en una silla con solo echarles agua, o de las zapatillas autoajustables de Marty McFly en Volver al Futuro. Pero el sinfín de aplicaciones potenciales de estos materiales programables incluyen, en principio, la industria del automóvil o la aeronáutica. El futuro, ¿Dónde está? Aquí mismo, amigos, frente a nuestros ojos.

Visto en Gizmodo

Nota editada por Matías Ant

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