Sociedad

Nueva editorial publica cuentos en tinta y en braille

Verónica Tejeiro creó hace poco menos de un año Estudio Erizo, una editorial de cuentos para que chicos que leen con las manos puedan compartir la lectura con chicos que leen con la vista. Del Malba a la Feria de Guadalajara – literatura inclusiva de exportación.

Por Amit Wior

 

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El famoso Libro Negro de los Colores fue tal vez el puntapié inicial de esta amorosa cruzada. Maravillada ante su belleza, empezó Verónica un camino de exploración literaria y sensorial. Así nació Genoveva, un “libro objeto; un libro de arte”, ilustrado en relieve, que contiene textos tanto en braille como en tinta.

Genoveva contribuye a la inclusión educativa porque, como bien explica su creadora, no es solo un libro para los que no ven; es un libro para los que vemos y para los que no vemos. Un libro que exige también al lector vidente, y lo obliga a entrecerrar los ojos y mover las hojas tratando de descifrar las curiosas imágenes en blanco.

 

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Además, su libro facilita el acceso de no videntes a la cultura contemporánea, explica Verónica. La oferta de literatura en el rubro es todavía muy limitada y de baja calidad. “Son – por lo general – transcripciones clásicas, difíciles de conseguir, y suelen ni estar encuadernados. Es muy común ver libracos anillados o engrampados, sin ilustración”. Los chicos tienen que leer a Caperucita Roja y Los Tres Chanchitos y no hay mucho más que eso. “Se pierden entonces de acceder a todo un universo de historias que no necesariamente transcurren dentro del bosque”, explica la editora.

Vero fantasea con un mercado literario amplio en temáticas actuales, con personajes que mandan mensajes de texto o cuyos padres a veces también se divorcian – libros que reflejen el mundo donde viven los chicos realmente. “Leer a Caperucita sirve y educa, pero no siempre los conecta con temas actuales”.

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Leer relieves no es tarea sencilla. Sobre todo considerando que, por ejemplo, cada arbusto tiene características únicas y fue realizado por una artista de una determinada manera. Es por esto que al inicio de cada libro se agrega un glosario donde se presentan los principales personajes de la historia. “Una oruga con cara no es una oruga real. El desafío de leer imágenes es súper importante para estimular la sensibilidad general del lector y sirve después para el entendimiento de mapas y otros sistemas visuales”.

Estudio Erizo convoca a artistas y escritores contemporáneos para cada edición. La imagen, creada por Laura Spivak para la primer edición, tiene que ser muy sintética y de características particulares para que pueda ser leída después con las manos. “Las uvas, por ejemplo, habían sido creadas inicialmente en color. La idea del racimo estaba dada por una escala de colores y frutos encimados que era imposible de traducir al tacto”. Con el texto pasa algo similar: “¿Cómo hablás de la transformación de una mariposa sin aludir a lo visual?”.

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El braille es un código que se usa transcribiendo letra por letra, respetando las reglas ortográficas de cada idioma. Cada letra se arma con una combinatoria diferente de seis puntos “tipo dominó”. Existen signos de puntuación, números, mayúsculas. “No lo puedo leer con las manos pero si puedo seguirlo con la mirada”, dice. “Es difícil. Cuando vez a las personas leyendo entendés un poco más – es un recorrido que hacen con las manos”, explica apasionada mientras acaricia las páginas de un libro casi en blanco.

Hace unos meses, Micaela tuvo la suerte de ser una de las primeras personas en tener el libro entre sus dedos. El siguiente video registra una bellísima experiencia de lectura compartida entre chicos de una escuela integradora. “Parecía guionado. Micaela agarró el libro y no lo quería soltar”.

 

 

Ahora Micaela y sus compañeros de clase pueden compartir una lectura juntos, sin que su rol a tener que escuchar lo que sus amigos leen en voz alta. Genoveva forma ahora parte de su biblioteca y de la de muchos colegios más, trayendo novedad e interacción donde antes habían roles estáticos y estereotipados.

Mención tras mención, Verónica confirma que se trata de una propuesta atractiva y viaja por el continente presentando su libro que, desde octubre del año pasado, ya se expuso en espacios como el Malba, la Biblioteca Nacional de Chile y la Feria del Libro de Guadalajara – que por primera vez montó un stand de libros en braille. Genoveva fue el único de Argentina con estas características. Se une así a una vieja tradición editorial argentina que hace años viene suministrando a la región de libros innovadores y de alta calidad.

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Como si faltara un detalle de color, en Estudio Erizo trabajan con bosques certificados, y parte de lo recaudado en ventas se dona a asociaciones y bibliotecas. Además de la edición regular, se hizo una limitada que incluye una obra original firmada por la artista. Genoveva es el primer tomo de lo que será una colección centrada en pequeñas y grandes transformaciones de la naturaleza. Narra la conversión de una oruga en mariposa y será sucedido pronto por otro que cuente los cambios que atraviesan los caracoles en el mar.

Paradójicamente, hay que “ver” el libro para terminar de entender de qué se trata. Sus hojas son un imán para las manos – videntes y no videntes, resulta absolutamente imposible tenerlo en frente y no tocarlo. Los libros del erizo se pueden encontrar en más de 30 puntos de venta en Argentina y otros tantos alrededor del mundo. También se pueden conseguir a través de su Tienda Online.

 

Cuentos para acariciar – libros que te erizan la piel.

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