Buen Samaritano

Músicos tocan en vivo para alegrar pacientes

En el Hospital de Niños Vanderbilt de Nashville, Tennessee, se ha vuelto habitual escuchar el sonido de una guitarra acústica. Su eco atraviesa los pasillos, y tanto pacientes, como sus familiares, como el staff del hospital se alegran cuando ven llegar a los músicos, que vienen a tocar para ellos en las habitaciones del hospital. El poder sanador de la música, una vez más.

 

Se trata de un programa llamad Musicians on Call (Músicos en Guardia), cuya misión es llevar música en vivo a los pacientes que están demasiado enfermos como para salir de la cama donde permanecen. El programa existe ya en numerosos hospitales de seis ciudades diferentes de los Estados Unidos: Nueva York, Filadelfia, Miami, Washington, Los Angeles y Nashville. En cada ciudad se apela a músicos locales, y algunos de ellos son realmente famosos, lo cual genera gran entusiasmo en los hospitales, y no sólo en pacientes. Darius Rucker, de Hootie & the Blowfish, es uno de esos voluntarios.

Rucker, que hoy toca como solista, sobre todo música country, confesó que tocar para niños enfermos puede ser muy movilizante pero que deja eso de lado para hacer que los niños se sientan mejor. “Tocar en vivo es mi trabajo y me encanta, pero cuando me llaman del Hospital Vanderbilt o del Charleston… amo hacer eso”.

Courtney Butcher, una paciente de 17 años que sufre de una condición crónica estomacal, comenzó a llorar cuando recibió su propio concierto personal de parte de Rucker, junto a la cama donde guarda reposo. Lo mismo ocurrió con Brooke Kreger, de 13 años, quien entra y sale del hospital desde la pasada Navidad, que consideró a Rucker “increíble”, y alegó que esa actuación rompió la monotonía del día.

Según los médicos, la música trae beneficios psicológicos para los pacientes, entre ellos “mayor control del dolor, descenso de la presión arterial, y menos estrés”, como explica Leslie Faerstein, directora ejecutiva de Musicians on Call. También existen beneficios emocionales, como una mejoría en la moral de los pacientes, sus familias, el entorno del hospital e incluso en los voluntarios que trabajan en los hospitales.

Randy Houser, otro músico country que participa de Músicos en Guardia en Nashville, sintetizó el espíritu de la idea: “No me sorprende que exista un gran poder sanador en la música. La música siempre fue muy terapéutica para mí.”

Visto en NBC

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Buenas noticias relacionadas