¿Es o No es?

Monja se mete en planta nuclear para advertirnos

Una monja de 83 años se introdujo ilegalmente en una facilidad de almacenamiento de uranio en 2012, para demostrar las fallas de seguridad de la misma. Alegó que su fin fue “concientizar”. ¿Se trata de una idealista que ha perdido la cordura y se cree por encima de la ley o de una heroína que busca alertar sobre un problema real?

 

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La monja Megan Rice junto a sus socios, activistas de Transform Now Plowshares

La hermana Megan Rice no sólo tiene convicciones religiosas, sino también sociales y políticas. Por eso, pasados sus ochenta años, se aventuró en una tarea riesgosa y provocativa, y ahora corre el riesgo de recibir hasta veinte años de prisión. Cuando las autoridades le pidieron explicaciones el pasado miércoles, la anciana lacónicamente expresó que su único arrepentimiento es que tuvieran que pasar setenta años antes de que ella tomara acción directa. Rice no accionó sola, de todos modos: junto a ella estaban los activistas Michael Walli, de 64 años, y Greg Boertje-Obed, de 56, quienes se metieron en la central Oak Ridge, en Tennessee. Los tres corren riesgo de ser juzgados, si bien ninguno de acercó realmente al material radioactivo.

Tanto la monja como los dos activistas forman parte de la asociación Transform Now Plowshares (“Tranforma ahora las rejas de arado”), llamada a partir de una cita del libro de Isaías en el Antiguo Testamento, que reza: “Convertirán sus espadas en rejas de arado. No volverán a aprender a hacer la guerra.” Su causa concientizadora y humanitaria no fue entendida del mismo modo por las jueces y autoridades, quienes consideran la posibilidad de multar y dar cárcel de hasta veinte años a los militantes de esta causa social.

Rice y sus aliados debieron forjar su camino hacia la meta: se encontraron cerca y alambres cortados, superficies pintadas por spray, carteles con causas sociales pegados dentro del edificio y hasta algunos religiosos, leyendo de la Biblia en voz alta en la puerta del establecimiento. La supuesta sangre derramada por la monja responde simbólicamente “al horrible despilfarro de sangre que producen las armas nucleares”.

Francis Lloyd, abogado de la monja, explica: “Las fallas de seguridad en uno de los lugares más peligrosos del planeta dan vergüenza, y demuestran que mi cliente tiene razón. Ustedes están viendo a tres chivos expiratorios”.

La hermana Rice cuenta en su haber con más de cuarenta arrestos, a causa de actos de desobediencia civil, como la vez que bloqueó con su cuerpo a un camión en un sitio de pruebas nucleares cerca de Nevada. Rice cuestiona los efectos nocivos en la salud de los pobladores de la región, e incita a todos – ciudadanos, empresarios, autoridades – a replantear las formas de energía que usamos y la seguridad que tenemos con ciertos elementos de cuidado.

“Considero que somos todos igualmente responsables en detener a un crimen bien conocido”, expresó la hermana Rice en el estrado de los acusados. Se consideró a sí misma “una ciudadana del mundo” y nunca dejó de sonreir mientras se dictaba el veredicto.

¿Se trata de una idealista que ha perdido la cordura y se cree por encima de la ley o se trata de una heroína que desinteresadamente pelea por generar conciencia sobre un problema real?

Visto Rawstory

Un comentario en “Monja se mete en planta nuclear para advertirnos”

  1. Sebastian dice:

    La banco a la monja! Hagamos campaña para que la dejen libre!

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