Buen Samaritano

Mendocino con esclerosis múltiple escala el Aconcagua

Rodrigo Navarro, de 28 años, llegó a la cima del cerro más alto de América , solamente para generar conciencia sobre la esclerosis múltiple, una enfermedad que le detectaron hace cuatro años.

 

BUendiario

 

En el 2010, la vida de Navarro cambió le detectaron hipotiroidismo y luego esclerosis múltiple.”Esclerosis múltiple es una palabra fuerte que asusta. Para mí fue un despertar”, señalo el joven quien elige como filosofía de vida el Tao Te Ching.

“Todos tenemos una montaña interna que atravesar”, sostiene Rodrigo Navorro. Además, explicó que “La cumbre se saborea recién cuando estás sano y salvo con tu familia”

“Arriba ves desde otra perspectiva. No hay comodidades, y te das cuenta que desde apretar una perilla y encender la luz hasta una cama son inventos de los dioses”,explicó Navarro.

La expedición al Aconcagua tuvo varios meses de preparación y  subió acompañado por 21 personas entre guías y andinistas. Había chinos, japoneses,canadienses, españoles y argentinos.Todos realizaron un ritual y así le pidieron “permiso” a la montaña para poder subir.

Durante la aventura los síntomas de su enfermedad casi no aparecieron. “No me sorprendió porque no fueron ataques más fuertes de los que sufro en la ciudad. Cuando llegan mareos, fallas en la visión o agotamiento, la idea es no asustarse y respirar profundo”, explicó Navarro.

 

buendiario1

Charlie Linville escalando

 

Otra historia de superación es la del Sargento Charlie Linville, un veterano del Cuerpo de Marines, quien perdió su pierna derecha durante su servicio. Ahora,  se está preparando para su último desafío: escalar el Monte Everest.

Ambos, pudieron superarse y enfrentar a  las montañas.

Visto en Clarín

Esta nota fue editada por Magalí Durán

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Buenas noticias relacionadas