Deporte

Maratonista enano se supera y finaliza carrera

Durante años, los médicos le dijeron a John Young que por sufrir de ancodroplasia, la forma más común de enanismo, no podría correr. Pero el martes, Young corrió la mitad que le faltó correr el 15 de abril – día de las explosiones en Boston – y su familia lo recibió con una medalla.

 

buendiario-maratonista enano- john young 2

La familia Young: el maratonista enano y sus amores

Young, de 47 años, es profesor en el colegio Pingree de South Hamilton, Massachusetts, y mide poco más de un metro. Su hijo de diez años, Owen, lo esperaba en la línea de llegada junto a su madre, Sue Casey, esposa de Young, el día de la Maratón de Boston. Young no pude finalizar la carrera por las bombas, pero decidió correr el tramo que le faltaba en solitario para que su hijo no tuviera un mal recuerdo de la región. “Al llegar al final, no pude parar de llorar”, contó el corredor.

“Mi hijo me dijo: papá, solo quiero ponerte la medalla alrededor del cuello. Me sorprende lo fuerte que es”, narra Young.

También Young es fuerte: su periplo hasta la maratón llevó siete años, cuando su mujer sugirió que él podía padecer de apnea del sueño, que implica dificultades para dormir y es una complicación típica del enanismo, pero también en la gente co sobrepeso, y ese también era el caso de Young. El hombre buscó ayuda médica, y pronto se sintió con más energía: empezó a nadar y andar en bicileta, perdió peso, y, un día, se topó con un video del Equipo Hoyt. Rick Hoyt, de 51 años, sufre de parálisis cerebral, pero su padre Dick, de 72 años, lo empuja en la silla de ruedas y juntos corren maratones e incluso carreras de remo y bicileta. El tándem padre e hijo corrieron 247 triatolnes y 70 maratones, aún con sus limitaciones.

“Me emocioné al verlos”, cuenta Young. “Pensé que si ellos podían hacer eso, yo podía correr una triatlón.”

La gente con acondroplasia tiene columnas vertebrales más angostas en la base y pueden llegar a sufrir dolores de espalda al correr. Pero Young perseveró, y logró el apoyo de su médico. “Si no duele, no pares”, dice Young que le dijo su médico, y hoy se siente todo un corredor.

Visto en ABC

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Buenas noticias relacionadas