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Mamás de luz, madres africanas que combaten desnutrición

A través de un programa conocido como Hogares de Aprendizaje, Rehabilitación y Prevención Nutricional, las mamás de luz (mamans lumière) se encargan de brindar herramientas para prevenir la desnutrición aguda.

 

Mamás de luz

 

El escenario es conmovedor, situadas en una aldea al sur de Níger, África, un grupo de mujeres buscan sombra en los árboles mientras esperan ansiosas la lección del día. “Enseñamos a las madres a preparar los caldos, los purés de verduras ricos en vitaminas. Hacemos dos sesiones por semana y el resto de los días, las participantes lo practican en casa. Las propias mamás proporcionan los ingredientes: mijo, sorgo, col. La ventaja es que son productos locales, fáciles de obtener”, explicó Ai Gaiya, una de las mamans lumière.

El proyecto actúa como un instrumento para la colaboración comunitaria y promueve cambios en una comunidad a través de sus propios habitantes. En las asambleas culinarias se encargan de dejar en claro cuáles son los alimentos más ricos en nutrimentos de la zona, además de la manera en que deben ser cocinados para que pierdan la menor cantidad de vitaminas y nutrientes que poseen originalmente. Al mismo tiempo, explican cuestiones relevantes relacionadas con higiene y salud.

 

Mamás de luz

Una maman lumière enseña a otras madres las propiedades de los alimentos autóctonos

 

Níger es una zona que año a año es azotada por interminables casos de malaria y los niños más pequeños son los más afectados. Entre julio y octubre las reservas de alimentos se agotan y la cosecha siguiente aún no está lista para ser recogida.

La iniciativa pretende mejorar el estado nutricional de los niños, promoviendo cambios en las conductas tanto nutricionales como de salud e higiene. “El programa se basa en fomentar un modelo positivo para evitar cuidados materno-infantiles inadecuados en los hogares. Así, nos aseguramos que dentro de la misma familia no se promueven prácticas que pueden propiciar enfermedades o una pobre alimentación, dos causas directas de la desnutrición”, explica Núria Salse, referente de Nutrición de Médicos Sin Fronteras (MSF).

Además explicó que este proyecto es una herramienta más en lo que respecta a la lucha contra la desnutrición infantil que da a las familias un papel activo en la mejora de sus hijos, con los recursos de los que disponen, y que complementa los programas de tratamiento.

Para llevar a cabo el proyecto sólo se necesita encontrar a una mujer – residente de la comunidad en la que se desarrollará el programa– que mantenga a sus hijos en buenas condiciones de salud y que se ocupe correctamente de esta cuestión. El paso siguiente es que la misma mujer incite a otras madres a seguir sus pasos, dejando en claro cuáles serán las consecuencias positivas que verán con el paso del tiempo. La primera mamá será entonces el “modelo positivo” que predicará con el ejemplo y aportará luz a las demás.

 

Mamás de luz

 

La iniciativa no es en absoluto improvisada, se realizará un seguimiento nutricional constante. Las mamás de luz utilizarán un brazalete (MUAC) cuya utilidad consiste en medir el perímetro branquial de los más pequeños y saber así si tienen un cuadro de desnutrición o están en riesgo de padecerla. Cabe destacar que si la enfermedad es detectada de forma temprana, se pueden reducir significativamente los índices de mortalidad.

La Fundación Médicos Sin Frontera ya desarrolló el proyecto en 2013, en los distritos de Madaoua y Bouza, también en Níger, y las mejoras salieron rápidamente a la luz.”Cada vez hay menos niños que sufren desnutrición grave. Antes, nuestras mujeres hacían kilómetros para llevar a sus hijos enfermos y vendían los víveres reservados, como semillas, con el fin de cubrir los gastos de transporte. En la actualidad las cosas han cambiado gracias a este programa. Esta estrategia ha permitido a nuestras mujeres reunirse para controlar su propio destino y el de nuestros niños. En la práctica, esta estrategia es fácil, porque se adapta a nuestra realidad”, explica Issa Kadri, jefe del pueblo de Doney.

 

Visto en El País

Esta nota fue editada por Lic. Valentina Sarsur

Agradecemos a María Victoria Fernández por mandarnos esta noticia.

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