Buen Samaritano

Los héroes anónimos detrás de la tragedia de Rosario

Antes de ayer el país se vio conmocionado por la explosión en Rosario que dejo a su paso un saldo de al menos 10 muertos y más de 60 heridos. Frente a tremenda tragedia muchas fueron las personas que se movilizaron para ayudar y contener en este momento tan crítico y esas son las historias que queremos compartir.

 

Buendiario- Bar abre sus puertas y da comida y refugio a familiares y damnificados

 

El emblemático bar de Rock And Felleres cerró sus puertas para ofrecerle comida y refugio a damnificados y familiares de víctimas, y además les brinda contención.

Voluntarios llegaron desde varios puntos de la provincia e incluso personas viajaron a asyudar desde Buenos Aires. Los ex combatientes de Malvinas también se unieron en la movida solidaria.

Pablo Pezzoli, de la ONG Rosario Solidaria, se emocianó al contar cómo los vecinos dieron una mano. “Venimos a darle una mano a la gente que labura. Muchos vecinos se acercan a ofrecer ayuda. Hay una muy buena respuesta”, dice Pezzoli.

También algunas panaderías repartieron pan a los rescatistas. Además, un instituto de comidas, en Boulevard Oróñez y Salta, se ofreció a servirle el almuerzo a los voluntarios y trabajadores.

Las redes sociales una vez más sirvieron de contención y expansión de ayuda.

Los paramédicos del Instituto Ret, al enterarse por las noticias de la tragedia, se autoconvocaron y llegaron rápido al lugar. “Vinimos y nos pusimos a disposición de las autoridades. Realizamos atención a los pacientes que salían”, expresa Andrés Pérez.

Por su parte, Franco, un ingeniero químico de 33 años, despertó a la mañana al borde del abismo. Su casa ya no tenía paredes. Al asomarse, divisó a su madre, Eugenia, y a su novia Florencia quienes tras enterarse de la tragedia corrieron a ver si el estaba bien.

Luego de hacerles señas de que estaba sano, distinguió entre los escombros la heladera y la cocina de su vecina Norma. Fue ahí cuando comenzó a gritar su nombre: “¡Norma! ¡Norma! Entonces, decidió salir corriendo para ver como se encontraba y la encontró debajo de los escombros. Franco no perdió el tiempo, se puso manos a la obra y comenzó a quitarlos. Gracias a eso logró salvar a su vecina.

Historias como estas nos recuerdan que mismo en los peores momentos, siempre sale a flote la solidaridad y el espíritu de ayuda humana. Así como estos ejemplos, deben haber muchos más. Si te enterás de algunos por favor compartílo en los comentarios, y ayudanos a ver algo bueno en la tragedia.

Visto en La Nación y BBC

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