Acción / Reacción

Logran transferir expresiones faciales a avatar virtual

La empresa Oculus Rift, líder en realidad virtual, finalmente logró que tengamos un doble en pantalla que se ve como nosotros y que expresa emociones como nosotros. Basta tener una cámara 3D, algunos sensores y tiempo.

 

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Oculus Rift revolucionó el mundo de la realidad virtual, sobre todo de cara al mundo de los juegos. Cuando Facebook adquirió la compañía, muchos se preguntaron qué utilidad le daría. Ahora empezamos a ver: el nuevo lanzamiento es un sistema de trackeo que logra captar la “performance facial” de cualquier persona, lo cual permite llevar nuestra interacción social a otro nivel. Sí, podemos tener un ávatar que tenga nuestras exactas expresiones faciales.

Con la ayuda de investigadores de la Universidad de California, ahora existe un sistema que lee y reproduce (o traduce) nuestras expresiones faciales al mundo virtual. La tecnología necesaria implica sensores RealSense 3D, de Intel y un visor Oculus Rift DK2 que capture nuestras facciones en movimiento. Lo loco es que no solo lee la parte inferior de nuestro rostro, sino también la superior, cubierta por el casco de realidad virtual.

Lo que se usa es un software basado en el Sistema de Codificación de Acciones Faciales (FACS), usado por expertos en animación, y otro tanto que genera la expresión en tiempo real. El resultado es una representación poderosamente similar a la realidad, donde hasta el más mínimo movimiento se puede reproducir. Y los tiempos que tarda son supersónicos: 3 milisegundos para medir las facciones, 5 milisegundos para optimizar el diseño facial y 3 milisegundos para mapear la cara.

 

 

Lo fabuloso de todo esto es que las herramientas necesarias no son caras, y que ahora las personas podrán sumar una faceta más al envío de emociones y pensamientos. Porque la idea de esto no es suplantar el contacto cara a cara o verbal, sino complementarlo. Y claro, también está la posibilidad de sumarlo a los juegos. ¿Se imaginan verse en pantalla, jugando a un juego con su propia cara, y risa, y llanto?

El proyecto aún está en etapa de desarrollo, y requiere calibrar el lector antes de empezar. Esto implica poner muchas caras idiotas ante los sensores, para que se adapten a nuestro rostro. Los investigadores creen que esa calibración inicial pronto no será necesaria, y que también podrán sacar versiones más pequeñas de la cámara y del casco, para facilitarle las cosas al usuario. Pero lo cierto es que Oculus Rift sigue al frente del mundo de la realidad virtual, y parece que finalmente le halló usos concretos, que suenan tan interesantes como divertidos.

Visto en Ars Technica

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