¿Es o No es?

OEA recomienda despenalizar consumo de drogas

La Organización de Estados Americanos recomienda despenalizar el consumo de drogas en el continente americano como base de cualquier estrategia de salud pública en su Informe sobre el Problema de las Drogas en la región.

¿Creés que la legalización tendrá un impacto positivo en la salud pública o que aumentará el consumo desmedido?

Buendiario- Presidente de Colombia Jose Manuel Santos y secretario general de la OEA Jose Miguel Insulza

Presidente de Colombia, José Manuel Santos y el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza

El informe ha sido entregado al presidente de Colombia, José Manuel Santos, por el secretario general de la entidad, José Miguel Insulza. Además de hacer un balance sobre las consecuencias de las actuales políticas antidrogas aplicadas en la región, el estudio plantea varios escenarios que reflejan la potencial evolución de este problema en el caso de que se optara por la legalización de determinadas sustancias, se pusiera el énfasis en la prevención, se mantuviera la preeminencia de la seguridad, pero incluyendo un refuerzo de las instituciones judiciales, o cada Estado optara por aplicar de manera individual la estrategia más conveniente a sus particularidades nacionales.

Hasta ahora, en América, el problema de las drogas había sido tratado principalmente desde el ángulo de la seguridad antes que como un problema de salud pública. El informe de la OEA aboga por abordar el problema del consumo desde esta última perspectiva, en lugar de poner el énfasis en la penalización y en la represión del adicto.

“El cambio fundamental en esta materia radica en la consideración del usuario como una víctima, un adicto crónico, y no como un delincuente o un cómplice del narcotráfico”, se indica en el estudio. “La despenalización del consumo de drogas debe ser considerada en la base de cualquier estrategia de salud pública”.

Además del problema de la adicción, el estudio de la OEA también presenta distintos escenarios para atajar la violencia y la inseguridad asociadas al consumo de la droga.

En ningún otro lugar como en el continente americano el cultivo, la producción, el tráfico, la venta y el consumo de drogas se desarrollan de una manera tan integral. El narcotráfico en la región, y delincuencia y corrupción que lleva aparejadas, es, junto con la desigualdad social, una de las principales amenazas a la estabilidad democrática de muchos de los Estados.

La OEA baraja cuatro contextos. En uno de ellos se aborda el escenario de la regulación de la venta de determinadas sustancias, “iniciando con el cannabis”. Entre los problemas que plantea esta alternativa, la OEA recoge “las tensiones intergubernamentales, como resultado de las diferencias de regímenes entre jurisdicciones” y “los riesgos de la experimentación”, que se derivarían.

En los últimos meses, varios países de la región, con Colombia, Guatemala y Uruguay a la cabeza, han abierto el debate de la legalización. En EE UU, los Estados de Washington y Colorado han aprobado la regularización del consumo, producción y venta de determinadas cantidades de marihuana.

Otra de las alternativas que plantea la OEA pone el énfasis en la prevención y en la integración de los esfuerzos del Gobierno, los empresarios y la sociedad civil para “fortalecer las comunidades” y “mejorar la seguridad y la salud pública”.

En los últimos años, varios países en América Latina están impulsando un cambio en la aproximación de las políticas antidroga, centrando su estrategia en políticas integrales que primen la prevención y rehabilitación frente a las de seguridad.

Un tercer escenario pasa por mantener, como hasta ahora, la prevalencia de las políticas de seguridad pero fortaleciendo las instituciones judiciales y policiales para “lograr una mejor seguridad ciudadana y una mayor credibilidad” en las autoridades. El problema de este supuesto “son las dificultades en el intercambio de información entre las diferentes agencias antidroga estatales” opinó el embajador de El Salvador en EE. UU., Rubén Zamora.

El cuarto escenario, y el que se percibe como el más complicado, es que cada uno de los Estados de la región implemente de manera individual sus políticas propias para hacer frente a los problemas específicos que provocan la droga -no son iguales en los países productores, los de tránsito o lo de consumo- sin coordinar su estrategia a nivel hemisférico.

Lo que pretende el informe de la OEA es impulsar el diálogo para trazar una estrategia común en todo el continente que enfrente este problema. La presentación oficial del informe se realizó esta semana en la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas de la OEA (CICAD). Allí los países ofrecerán sus primeras opiniones sobre el estudio, cuyo tratamiento general se abordará en la Asamblea General entre el 4 y el 6 de junio.

Retomando la pregunta, ahora que leíste la nota, ¿Creés que la legalización tendrá un impacto positivo en la salud pública o que aumentará el consumo desmedido?

Escribe tu opinión en los comentarios que se encuentran a continuación.

Visto en El País

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