Deporte

La diva latinoamericana del surf

Sonia “Pucha” García tiene todo un arsenal de medallas en el bolsillo y un cuerpo de modelo que no delata sus 39 años.

 

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La experiencia le ha servido para posicionarse como una de las surfistas más reconocidas en América Latina, en un campo tradicionalmente dominado por los hombres. Desde que se enamoró del deporte al que dedicaría su vida, Pucha – como le dicen desde que tenía tres años – no ha parado de competir. Este año tendrá que hacer una pausa por primera vez y ver el mundial de surf, que empieza este sábado en Panamá, desde su pantalla, dado que tiene un embarazo de cinco meses.

Pero antes de llegar a donde está, Pucha tuvo que pasar por un camino lleno de obstáculos.
“Todos los días después de clases me montaba en un camión que transportaba leche y me llevaba a la playa”, le cuenta a BBC Mundo, mientras recuerda su adolescencia en su país de origen, Panamá. “Era mi único medio de transporte. Como forma de pago tenía que trabajar bajando tanques de leche en cada pueblo en que parábamos”. Su primera competencia fue en Playa Mariato, en Santiago, en la categoría “novato hombre”, porque en ese entonces no había categoría de mujeres. Ahí obtuvo su primer trofeo, un cuarto lugar.
“Eran otros tiempos, yo fui una de las pioneras, hoy en día es mucho más común ver a mujeres competir y en América Latina hay muchas de alto nivel”, cuenta. “Ahora la mayoría de surfistas latinoamericanas nos conocemos, viajamos juntas y hasta tenemos un grupo en Whatsapp por el que hablamos con frecuencia”.

Aunque su gran talento deportivo es evidente, Pucha no habría podido alcanzar sus diez títulos nacionales y el tercer puesto en el mundial máster el año pasado sin su mejor aliado: el modelaje. “El modelaje me ha ayudado a venderme, a promocionarme, tal y como se hace con una marca”, dice.

Los siete calendarios que ha sacado hasta ahora han tenido tanto éxito como sus movimientos en el mar, y sus aficionados los esperan ansiosos cada año para apreciar su impactante figura. Eso sí, no ha descuidado el deporte. Ness Icaza, encargado de la Asociación Panameña del Surf y amigo personal de la surfista, recuerda una vez que Pucha le contó que estaba considerando dejar a un lado el modelaje y meterse de lleno en el surf.
“Le dije que no lo hiciera, que ella era un paquete completo. Y es cierto, hoy Pucha es lo que es porque supo combinar ambas cosas para su beneficio y para el del país”. La surfista trabaja para el gobierno de Panamá en la protección de los recursos acuáticos y es la imagen de reconocidas marcas internacionales. Ese reconocimiento ha contribuido a que la gente en su país se sienta más cercana a un deporte que antes era exclusivo.
“No todos saben de surf, pero todos saben quién es Pucha García”, apunta Icaza. “Es un ejemplo de superación para muchas personas, no solo para los que hacen parte del mundo del deporte, también para los que buscan alcanzar una meta que parece muy lejana”.

La reina del surf también intenta ser un ejemplo para las que empiezan su recorrido por las olas. En eventos que buscan jóvenes talentos, ha hecho talleres con niñas para enseñarles a armar su propio portafolio deportivo y a buscar patrocinios. Aunque el mundo ha cambiado mucho para las surfistas desde que Pucha recorría las playas en el camión de leche, convertirse en profesional en América Latina sigue siendo un reto. “Es cierto que ha habido un antes y un después desde que las pioneras se lanzaron al mundo del surf”, explica Karin Sierralta, presidente ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de surfistas. “Pero las mujeres todavía representan el 20% de los competidores, y hace falta que se les dé un mayor apoyo a los surfistas en general”.

La Asociación de Surfistas Latinoamericanos organiza un tour que incluye al menos diez destinos en el que los participantes compiten por el título regional. Muchos lo ven como el primer paso para convertirse en profesionales, pero para llegar hasta ahí tienen que costearse los viajes y la inscripción.
“La mayoría tiene que dar clases de surf, trabajar de guías o dedicarse a reparar tablas para poder salir adelante”, señala. Otros pocos, como Pucha, tienen la suerte de poder combinar su talento con sus atributos. Y es que en el surf, como en cualquier deporte, no todas pueden ser divas.

Visto en: BBC Mundo

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