Acción / Reacción

Investigador del Conicet fabrica ladrillos reciclados

Ricardo Argüello desarrolló bloques y ladrillos con materiales reutilizados como plástico o cáscaras de maní, para luego usarlas Centro Experimental de la Vivienda Económica de Córdoba (CEVE- Conicet) en la construcción de hogares sustentables.

 

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“Todo es reutilizable”, es una frase muy usada por apologistas del reciclaje. En el mundo actual existen muchas empresas, cooperativas y organizaciones que crean diversos objetos con papel, plástico, metales y otros elementos ya usados.

¿Pero que tal, por ejemplo, paneles aislantes hechos con cáscaras de maní?

Ricardo Argüello es doctor en química y miembro del Conicet, y junto al Centro Experimental de la Vivienda Económica de Córdoba (CEVE- Conicet), al que ingresó en 2009, desarrolló ladrillos, bloques e incluso inmuebles a partir de materiales desechados. “En el momento en que yo empecé con la química hablar de material usado era mala palabra”, rememora Ricardo. Y aunque él nunca se proyectó trabajando con una línea de nuevos materiales y reciclados para usar en la construcción, una vez que avanzó no frenó más.

Sus inicios fueron en desarrollos con PET –Polietilen-Tereftalato-, un material proveniente de botellas de gaseosas usadas, obtenidas a través de recolección diferenciada y posteriormente trituradas. A este material le agregó cemento y aditivos y así confeccionó una bloquera con ladrillos y bloques, que hoy se utiliza en municipios y entidades que lo adoptan para sus construcciones, capacitados a través de un curso en CEVE.

Después de ese comienzo auspicioso, lo que siguió, que aún lo tiene ocupado hasta el día de hoy, fue curioso: desde hace años Argüello se dedica a crear paneles aislantes y aglomerados con cáscaras de maní.

En nuestro país se producen casi 450 mil toneladas al año, de las cuales el 30% de sus cáscaras se desechan porque el maní se vende sin ella. ¿Y qué se hace a nivel nacional con la cáscara? Se utiliza como alimento para ganado por los granos de maní que le quedan; como materia prima para combustibles de calderas en las propias plantas que generan el residuo; o lo más común, por el enorme volumen que ocupa: se la incinera.

En esa quema se liberan gases tóxicos al medio ambiente y se agreden los suelos. Eso sucedía hasta que en Córdoba el grupo de científicos entre los que está el Dr. Argüello comenzó a trabajar para darle un destino mucho mejor a esos residuos: convertirlos en materiales para la construcción de viviendas sustentables.

Los expertos cordobeses a cargo del proyecto, entonces, se contactaron con los dueños de plantas maniceras de la zona para preguntarles qué hacían con las cáscaras que sobraban. Así fue que probaron una mezcla de cáscaras de maní con adhesivos, y lo utilizaron como paneles aislantes y como tableros macizos, obtenidos a alta presión en la prensa.

Cuando nació la fabricación de componentes constructivos con cáscaras de maní, Argüello y su equipo habían probado muchos materiales antes. Pero llegaron a un material que, combinado con adhesivos, se convirtió en placas livianas y aislantes para colocar en cielorrasos con muchas virtudes, entre ellas su bajo peso, su buena capacidad como aislantes térmicas, y su gran aplicabilidad en el acondicionamiento de viviendas. “Llegamos a este material, que es muy similar a la viruta de madera, muy poroso y liviano, por eso sirve como panel aislante“–dice Argüello-. También es resistente, y podría servir hasta para hacer muebles enchapados”.

Dos oficinas del CEVE ya usaron estas placas como cielorraso y para revestimiento. Además, en la actualidad, se realiza un proyecto de producción piloto en la planta manisera del Maglione Hermanos, en donde se elaboraron más de mil placas de 25 x 25 centímetros para revestimientos, y equipamiento demostrativo del material -portalapiceros, portarretratos, portablocks, posaplatos-.

Esta producción piloto de placas se realiza en un espacio cedido por la propia empresa junto a equipos y personal de la Planta “Dimos rienda suelta a nuestra imaginación y construimos productos de diseño industrial con láminas de placas de maní”, recuerda Argüello.

También en el presente, en el CEVE se investiga con el fin de desarrollar tejas y cumbreras a partir del caucho de neumáticos usados.

¿Te imaginás vivir en una casa cuyas paredes están recubiertas de cáscaras maní?

Visto en GiraBSAS.

Nota editada por Ramiro Moretta.

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