Buen Samaritano

Ayuda a indigente: casa, comida y reencuentro familiar

Gracias a la tecnología, un indigente que vivía en las calles de Las Vegas se pudo reencontrar con su hija, a la cual no veía hacía casi veinticinco años. Y todo por obra de la generosidad de un extraño.

 

Francis, el indigente de Las Vegas, y Snyder

Francis, el indigente, y Snyder, su benefactor

Jimmy Francis estaba acostado a la salida de un restaurante de Las Vegas cuando Jim Snyder, gestor inmobiliario, lo vio, camino a buscar su cena. Las temperaturas heladas azotaban y Snyder, conmovido, le compró un sandwich al hombre que se protegía del frío, luego le dio unos billetes. Al volver a casa, Snyder no podía parar de pensar en Francis y su condición.

“Tiritaba y se agitaba tan intensamente, tenía tanto frío, que me rompió el corazón y pensé que tenía que hacer algo al respecto”, confesó Snyder, 49.

Nunca antes había hecho algo así, pero esta vez decidió traer al indigente a su casa, donde vive junto a su mujer, y le ofreció a Francis una taza de café, una ducha, un lavado de ropa y una valija llena de ropa nueva que él mismo ya no usaba y que a Francis le vendría de maravilla. Así se pusieron a dialogar y Snyder, padre de cinco hijos, se enteró de que Francis no veía a sus seis hijos hacía más de veinte años, después de divorciarse. Pero sobre todo extrañaba a su única hija, Natalie.

Así, Snyder y su mujer se metieron en Facebook y buscaron los nombres de los hijos de Jimmy Francis. Resultó que Natalie había estado viviendo en California, que ya era abuela y que se encontraba desoucupada, sin mucho que la atara a su ciudad actual. Jim le escribió, y Natalie, impactada, respondió.

“Dios mío, ese es mi papá. ¿Está bien?”, preguntaba la hija, en la red social. Días más tarde, padre e hija hablaron vía Skype.

“Fue muy emocionante”, relata Snyder en relación a esa charla virtual. “Era la primera vez que se veían en 24 años, literalmente.”

Los Snyders armaron un sitio para juntar fondos en Internet y la historia causó tal revuelo que la ayuda económica no se hizo esperar. Una mujer donó los pasajes y gastos de viaje para que Natalie pueda viajar a Las Vegas a reencontrarse con su padre por cinco días y, de paso, vea si puede conseguir trabajo en esa ciudad.

“Jamás en mi más alocada fantasía pensé que podía pasar algo así”, expresó Snyder, que visita a Francis todos los días, desde que se mudó a la casa de un amigo de él. “Sólo hice lo que sentí correcto en ese momento, no dudé y, bueno… aquí estamos”, relata, sonriente.

Visto ABC News

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