¡WOW!

Gato se pierde en fábrica de tortas, vuelve gordo y feliz

Woosie desapareció de su hogar en Inglaterra y sus dueños no supieron más de él… hasta que regresó, tres años después, con una cintura abultada y un apetito por los dulces. Eso es lo que pasa cuando uno se queda a vivir en una fábrica de tortas.

 

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¿Quién dijo que la delgadez hace a la felicidad?

 

Helen y Phillip Johns, de St Austell, Cornwall, no lo podían creer: Woosie no sólo había retornado, sino que estaba hecho un tonel. El felino negro se hizo un festín con la producción dulce de Ginsters Cornish, una fábrica que produce pasteles a 50 kilómetros del hogar de la pareja.

“Yo estaba desencajada. Nunca pensamos que lo voveríamos a ver después de tres años. Ahora es un gato pesado, grande. Creemos que también estuvo comiendo muchos sandwiches allá”, declaró la señora Johns. El animalito desapareció en 2011 y, más allá de una exaustiva búsqueda por parte de sus anfitriones, todo indicaba que ya no regresaría. Pero el gato de siete años finalmente retornó a su hogar.

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Parece que el personal de la fábrica adoptó al felino, alimentándolo con sabrosos postres y frecuentes caricias. Es por eso que el animal no abandonó inmediatamente la planta ubicada en Callington, Cornwall. Durante los días, la pequeña bestia negra era dueña y señora de las oficinas de la fábrica, y hasta fue rebautizado como “George”.

 

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De nuevo en el hogar, con “esa gente que pone la comida”

 

Las aventuras de Woosie terminaron cuando los empleados de la fábrica decidieron entregarlo a los veteritarios locales, al descubrir que un escaneo del microchip que el gato portaba en su cuello decía la dirección de su hogar. Así, Woosie volvió a casa, más robusto de como los Johns lo vieron por última vez.

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“Llegó a casa, entró y se estiró en el sillón como si nada hubiera sucedido. Se comporta como un Lord, es surreal. Nada de esto parece haberle afectado”, cuenta su dueña, feliz de todos modos de contar con su mascota nuevamente en el hogar.

Visto en Plymouth Herald

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