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Filetedo porteño será Patrimonio de la Humanidad

La Unesco le dará el status de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, segunda vez que parte de la cultura argentina es reconocida a nivel mundial después del tango.

 

 

El comité de expertos de la Unesco dio el visto bueno para que el típico filete porteño sea reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El anuncio se hará en Namibia a partir del 30 de noviembre, cuando se reúna el Comité Intergubernamental de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.

El fileteado porteño tendrá así un fuerte respaldo para ser difundido por todo el mundo y podría potenciarse como atractivo turístico. Por otra parte, instará a Buenos Aires a realizar diversas acciones para proteger y desarrollar este arte, como la organización de exposiciones y talleres, la publicación de libros, la creación de inventario y hasta la conformación de un museo público.

“Se dio un paso adelante. Hicimos la presentación porque creemos que servirá para fortalecer y promocionar el filete, que es un aspecto absolutamente original de nuestra cultura”, explicó Hernán Lombardi, ministro de Cultura porteño. De concretarse, sería la segunda vez que parte de la cultura argentina es reconocida como Patrimonio de la Humanidad, luego del nombramiento del tango, en 2009.

 

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Los trámites para obtener este reconocimiento comenzaron a ejecutarse hace tres años, pero la presentación formal se realizó en marzo de 2014. Se presentaron fotos, videos y vasta documentación acerca de los orígenes del fileteado, forma de dibujo que nació en Buenos Aires a fines del siglo XIX. Se lo empezó a usar para adornar los carros que llevaban frutas y verduras a los mercados. “No es casual que San Telmo, el Abasto y Mataderos sean zonas con mucha presencia del filete, justamente por la importancia de sus mercados”, señaló Lombardi.

Luego, el filete pasó de los carros a los camiones, y más tarde a los colectivos, hasta que en 1975 lo prohibieron porque decían que los pasajeros se confundían con tantos colores. Pero las flores, banderas, pájaros, figuras religiosas y rostros de tangueros pintados en colores vivos se mudaron a otros soportes, como los carteles de comercios y las lunetas de los autos.

Ahora, la tinta que dibuja el filete se ha trasladado a la piel: cada vez son más los jóvenes que se tatúan estas líneas.

Visto en Gira Bs.As.

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