Opinión

Escritor semanal: Lucía Puglia

Durante muchos años el hombre se ha encargado de destruir el medio que lo rodea con el objetivo de generar nuevos desarrollos, sin pensar en el daño ecológico que esto conlleva. Sin embargo, en el último tiempo, la conciencia ambiental esta empezando a cobrar importancia en nuestras vidas y como resultado de esto, el reciclaje se ha convertido en protagonista en diferentes partes del mundo. Hay que reconocer que, a pesar de haberla descuidado, la naturaleza nos importa y también nos preocupa.
Buendiario publicó esta semana que el subte de Pekín ofrece pagar el boleto con botellas de plástico, una noticia con múltiples beneficios, ya que no solo contribuye a la preservación del medio ambiente, sino que además, colabora con la economía de los pasajeros que, de esta manera, podrán ahorrarse el dinero del viaje. Actualmente, el servicio de procesamiento de botellas se encuentra en una fase de pruebas, pero se espera que se implemente en todas las estaciones de metro de la capital de China y también en las de autobuses.

 

Esta idea innovadora es digna de ser imitada por el resto de los países. ¿Quién no tiene botellas plásticas en su casa? Quizás resulte poco práctico el traslado hasta las estaciones de subte. Pero si reduce el costo del servicio y a la vez colabora con el ecosistema, constituye la ecuación perfecta en la que todos resultan ganadores.
Las políticas ambientales han ido en incremento en los últimos años. El creciente interés por la conservación del medio ambiente y la preocupación por el agotamiento de los recursos naturales generaron mayor conciencia en los ciudadanos. Pero no es suficiente. El verdadero reto consiste en poder crear sin destruir la naturaleza. Ideas sobran, solo falta llevarlas a cabo. Aún queda mucho por hacer.
Lucía Puglia, 27 años, periodista.

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