Acción / Reacción

Encuentran en Turquía cerebro intacto de hace 4000 años

Arqueólogos turcos encontraron en un fuerte al oeste de su país un cerebro de gran antigüedad asombrosamente conservado en sus propios fluidos. Todo un milagro al que la ciencia deberá enfrentarse, buscando más respuestas sobre la existencia humana.

 

El fuerte en Turquía donde encontraron al cerebro antiquísimo

El fuerte en Turquía donde encontraron al cerebro antiquísimo

 

A simple vista, puede que no parezca más que un pedazo de tronco quemado, pero se trata de uno de los cerebros más antiguos jamás encontrados. Su descubrimiento, junto con las investigaciones recientes por descubrir quién fue el dueño del órgano, pueden conducir a la conclusión de que las ruinas arqueológicas pueden esconder más restos humanos en buenas condiciones de lo que se creyó hasta ahora. Y esto es valioso porque permite estudiar la salud del cerebro en tiempos remotos y hasta prehistóricos.

Noticia relacionada: Hallan palacio en Israel de más de 3000 años de antigüedad

El tejido cerebral es rico en enzimas, las cuales permiten que las células cerebrales se rompan rápidamente luego de la muerte. Pero este proceso puede detenerse si se dan ciertas condiciones. Por ejemplo, ya antes se había encontrado tejido cerebral en un niño Inca de hace 500 años, cuyo cuerpo estaba perfectamente conservado.En este caso, su muerte se produjo en la cima de un pico de los Andes, lo cual permtió que el cuerpo se congelara y el cerebro que se preservara.

 

El cerebro, cuyo tejido se preservó en el tiempo

El cerebro, cuyo tejido se preservó en el tiempo

 

Lo curioso de Seyitömer Höyük, el fuerte donde se encontró este cerebro turco, es que no está en las montañas. ¿Cómo sobrevivió entonces el tejido cerebral en un esqueleto hallado en pleno siglo XXI? Meriç Altinoz, de la Universidad Haliç, en Estanbul, estuvo analizando el hallazgo y dice que las claves están en la tierra. El esqueleto del propietario del cerebro se halló en una capa de sedimentos donde también había objetos de madera carbonizada. Dado que la región está tectónicamente activa, Altinoz especula que un terremoto fue el responsable de que la tierra preservara a los cuerpos de incendios posteriores que sufrió el fuerte, preservando la humedad para que el tejido no se seque.

Noticia relacionada: Hallan en Turquía un fragmento que podría ser de la cruz de Cristo

El fuego consume el oxígeno, pero al estar el cuerpo aislado y sellado, no se coló ni la humedad ni el oxígeno, lo cual permitió que el tejido cerebral se preservara tanto decenios. Pero también es la química en los suelos, ricos en potasio, magnesio y aluminio, la que ayudó a la preservación: estos elementos reaccionaron con los ácidos grasos del tejido humano para crear una sustancia llamada adipocere, también conocida como cera, la cual preservó la forma y le textura del tejido cerebral.

“El nivel de preservación, en combinación con la antigüedad, es asombroso”, expresó Frank Rühli, de la Universidad de Zurich, quien ya antes había analizado tejido humano medieval. “Este estudio permitirá que más gente sea consciente de que es posible encontrar tejido cerebral original en cuerpos muy antiguos”, comentó el suizo, quien ve la posibilidad de profundizar el estudio de la historia de los desórdenes neurológicos.

Noticia relacionada: Crean el primer cerebro en un laboratorio

No podremos saber qué pensaban nuestros antepasados, pero al menos sabemos que su cerebro sobrevive al paso del tiempo. Para reflexionar, ¿no?

Visto en New Scientist

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Buenas noticias relacionadas