¡WOW!

Encuentra a su padre 30 años después en un taxi

Carolina Ortega, hace unos días, tras enterarse del robo que había sufrido su madre, decidió tomarse un taxi para ir a verla. Lo que ella no sabía, era que se iba a encontrar con su padre, a quien no veía hace 30 años, manejándolo.

 

Buendiario- Carolina Ortega reencuentra a su padre que no ve hace 30 añosCarolina, tiene 36 años y es asesora del diputado nacional Felipe Solá desde hace cuatro. Eligió “exorsisar” su experiencia en Twitter y conmovió a miles de personas. Hasta cinco días después se siguieron twiteando comentarios sobre esta historia, que tuvo más de 7000 lecturas.

A continuación, podrán leer la seguidilla de twits que escribió contando el “minuto a minuto” de su encuentro casual con su padre, a quien no veia desde hace 30 años.

“Ante la noticia del robo a mi vieja, y en medio de la sesión en Diputados, salí corriendo, dando órdenes de último minuto.Al llegar a la esquina, me doy cuenta q no tenía plata encima. Paso x el banco, de los 6 cajeros, todos fuera de servicio. Decido (aunque perdía tiempo, pero bueh) tomar taxi a casa donde sí tenía algo de efectivo y de ahi rajar a Burzaco en remis.
Paro taxi, subo, indico dire y llamo a comisaría de Burzaco para pedir q enviaran patrullero a lo de madre. Tachero escucha en silencio.
Llego a casa y tachero dice “conozco la zona donde va, la llevo”. Enloquecida, le digo q sí, q bajo a buscar algo y salimos de nuevo. Espera.
Subo al taxi de nuevo, atiendo llamados, y en Lomas de Zamora (sí, íbamos a los pedos) se me ocurre mirar al tachero. Lo vuelvo a mirar, no puedo creerlo. Hace 30 años q nos vimos x última vez. Leo el cartel con los datos q cuelga del asiento delantero. Es él.
¿Qué posibilidad hay de q en BA, en el día q salgo loca a ayudar a mamá, pare taxi y el q maneje sea mi viejo, al q no veo desde mis 7 años?
Y que me dé cuenta 25 minutos después.Todo eso pasó esta noche, chics. Si lo ves en una peli, no la crees.
No tenía idea si estaba vivo o muerto. Menos a qué se dedicaba.Viajamos en silencio. Se prendió un pucho y no dije nada (pobre, qué iba a decirle). El círculo cerró perfecto.
El se dio cuenta porque me trajo a la casa q dejó hace 30 años, lo vi en sus ojos por el espejo retrovisor. Mis ojos, somos muy parecidos.
Mi vieja no sabe, no podía agregarle algo +hoy. Le conté a @linearotativa x chat, en cuanto me dí cuenta.
Gracias x los mensajes.
Le pagué, le dí propina. Y lo perdoné.”

Visto en La Nación

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