¡WOW!

Empresa en Japón masturba a personas con discapacidad

Ciertas sociedades son más avanzadas que otras en temas sociales y sexuales: en Japón, por ejemplo, se ha creado una organización sin fines de lucro llamada “White Hands” (“Manos Blancas”) que se dedica a proveer asistencia sexual a las personas que no pueden hacerlo por sí mismas.

 

 

La novedosa iniciativa – que más allá de despertar risas incómodas apunta a un problema muy poco planteado – aborda una problemática social de suma importancia: el deseo sexual en personas que sufren de cierta discapacidad. La sociedad, tanto oriental como occidental, presenta numerosos pruritos en este área, y tanto los gobiernos como la población se enfocan en hablar de otras cuestiones como la movilidad, la inserción laboral o la asistencia en cuestiones de salud. ¿Pero acaso no es el sexo un factor básico de todo ser humano? ¿Y no tienen todos los seres humanos, sea cual sea su condición, el derecho de gozar de satisfacción sexual?

Por ahora, el servicio está apuntado a hombres, y las mujeres que trabajan para la empresa japonesa se llaman a sí mismas “trabajadoras sexuales”. Su trabajo consiste en masturbar (la organización lo llama “cuidados eyaculatorios”) tanto a personas con dificultades físicas como mentales, que no pueden hacerlo por sí solas. El enfoque es puramente sanitario, y está planteado como un asunto de salud: “White Hands” es una organización seria, que presta un servicio basado en la idea de que todos tenemos derecho a tener una vida sexual plena.

 

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White Hands lidia con un problema poco tratado: discapacidad y sexo

 

Para los creadores de la organización, la cultura japonesa siempre busca mejorar la sociedad, y este es apenas un eslabón más para llegar a ese objetivo, derribando así los tabúes que ipiden el progreso. Y así como Japón pueda parecer a veces demasiado tradicional o demasiado extremo en ciertas prácticas, aquí muestra su veta más humana: apunta directo a solventar las necesidades sexuales que tienen las personas con discapacidad, que son las mismas necesidades, ni más ni menos, que las que puede tener cualquier mortal.

Visto en Que.es

Agradecemos a Mariano Juárez por esta noticia.

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