Bienestar

Elementos que componen una Carta Astral

¿Cuáles son las coordenadas elementales que se tienen en cuenta al interpretar una Carta Natal?

 Esta nota es una continuación de ¿Qué es la Carta Natal o Astral?

 

Recorrido del artículo:

-Partes del Todo
-Signos del Zodiaco
-Planetas
-Sistema de Casas
-Aspectos
-Correlación entre Signos, Planetas y Casas

Partes del Todo

Vamos a hacer referencia a los elementos fundamentales o letras del lenguaje astrológico, aquellas coordenadas primordiales que tenemos en cuenta al ver una carta natal y que en sus diferentes combinaciones van dando lugar a la particularidad de cada código o existencia.

No son los únicos aspectos que se tienen en cuenta al ver una carta ya que el estudio de ésta es algo muy rico y complejo, pero sí son la base del sistema.

La idea es enunciarlos para poder captarlos en una primera visión global pero no adentrarnos en una explicación detallada, ya que esto requeriría de una extensión propia de otro escrito.

La Astrología es un sistema simbólico considerado un Lenguaje Sagrado, al igual que la Kabbalah, el I-Ching, elTarot. Como todo lenguaje está compuesto por “letras”.

Aquí vamos a mencionar tres “letras” o matrices fundamentales del lenguaje astrológico: Los signos del Zodíaco, los Planetas y las Casas. Por último agregaremos una cuarta variable, los Aspectos (relaciones entre planetas).

 

 

Signos del Zodíaco:

El zodíaco es una rueda o banda dividida en doce espacios o partes iguales (los signos). Sobre este telón espacial de fondo orbitarán los planetas.

Esta rueda o círculo es una totalidad dentro de la cual cada signo o espacio tendrá una cualidad distinta. Hay una lógica de progresión entre un signo y el otro y cada uno de ellos configura un ángulo de percepción, un modo de percibir la realidad.

Si ubicamos un objeto o escena en el centro de la rueda, no será lo mismo lo que perciba la porción “escorpio” que lo que perciba “tauro” que está ubicado exactamente del otro lado, enfrente de escorpio.
Así, cada signo implica un ángulo privilegiado para cierta captación, pero también es limitado respecto de la captación global y eso es lo que nos remite a la necesidad de vincularnos y complementarnos con otros. Aunque a veces nos cueste, ahí está la riqueza.

Los doce signos son: Aries -Tauro – Géminis – Cáncer – Leo – Virgo – Libra – Escorpio – Sagitario – Capricornio – Acuario -Piscis

Que podríamos dividir de diferentes formas, pero en este caso lo haremos sólo según el elemento al que corresponden:

Signos de Fuego: Aries – Leo – Sagitario
Signos de Tierra: Tauro – Virgo – Capricornio
Signos de Aire: Géminis – Libra – Acuario
Signos de Agua: Cáncer – Escorpio – Piscis

 

 

Planetas:

Constituyen la segunda gran matriz del lenguaje astrológico. Los planetas fundamentales que cualquier astrólogo considera al analizar una Carta Natal son diez (luego podrán observarse otros, referidos a cuestiones más específicas o sutiles según cada astrólogo o lectura que se esté haciendo):

Marte- Venus- Mercurio- Júpiter- Saturno- Urano- Plutón- Neptuno- Sol y Luna

El sol y la luna aparecen como planetas ya que nos manejamos con una astrología desde el punto de vista de la tierra.
Cada planeta, en el momento de nuestro nacimiento estará orbitando cierta porción del zodíaco, eso dará la primer gran articulación de elementos (un planeta en un signo determinado).

Por ejemplo, todos tenemos a Saturno en nuestra carta (así como todos tenemos los doce signos). Saturno implica una energía y función de límite, estructura, autoridad, sostén, construcción, figura paterna, etc. Ahora, no será lo mismo haber nacido cuando Saturno estaba en el signo de Piscis (energía de disolución, de no borde, de resonancia, de alta sensibilidad..) a cuando este (Saturno) estaba en Aries (energía de arranque, de direccionalidad, de acción, deseo, etc).

Alguien con Saturno en Piscis podría tener una figura paterna muy laxa o desdibujada en su rol de autoridad, o ser un padre o autoridad muy sensible o amorosa (por poner sólo un ejemplo de posibilidad como resultado de la combinación de esas dos coordenadas).

Otra cosa que ocurre es que uno tiene signos en los que no hay ningún planeta y otros en los que quizás hay varios. Todas estas particularidades irán configurando la especificidad energética de cada Ser.

 

 

Hasta aquí vimos el zodíaco y los planetas como las dos matrices primordiales del lenguaje astrológico, ahora podríamos reunirlas en una primer gran matriz referida al Cielo, a la disposición que tenía el cielo en un momento determinado.
Ahora vamos a introducir otra variable fundamental que es el

Sistema de Casas:

Este último implica la dimensión de la Tierra, es decir, cómo encarna esa energía celeste particular de un momento dado, en diferentes lugares de la Tierra.

Las casas son doce y representan áreas de experiencia en que determinadas energías van a manifestarse o jugarse para nosotros, y aquí aparece una complejidad más en la interpretación. Pongamos un ejemplo:

Siguiendo lo que vimos hasta ahora, los planetas, con su vibración y función particular se ubican en signos, (que a su vez también implican una particular cualidad energética).

Imaginemos esta disposición particular del cielo (los planetas orbitando los diferentes signos de la rueda zodiacal) como una banda o rueda que superpondremos a otro circulo (la tierra) dividido en doce partes, como una torta. Cada pedazo del Cielo “caerá” o entrará dentro de alguna porción de la “torta terrestre”.

Supongamos que cuando yo nací la luna estaba en el signo de cáncer y que ese fragmento del cielo cae (por la hora y el lugar exacto de la tierra en que nací) en la porción de torta N° 3, la Casa 3, que representa la casa de los vínculos no elegidos, de pares: hermanos, primos, compañeros del colegio, vecinos, etc.

Esto indicará que seguramente la energía maternal y de cuidado (representada por la luna y el signo de cáncer) la he de experimentar mayormente en ese tipo de vínculos; será esa la puerta de entrada para que yo experimente esa energía.
Podría ser que fuese muy maternal con mis hermanos, o que alguno de ellos cumpla función de madre para mí, o que suela ubicarme en ese rol estando con mis compañeros del colegio, etc.

 

 

En cambio si esa disposición (Luna en cáncer) cayese en la Casa 7, (la de la pareja, socios y vínculos complementarios), es más probable que esas cualidades maternales, de cuidado y de “nidito” las experimente en ese campo y que entonces, por ejemplo, sea muy maternal con mi pareja o ésta lo sea conmigo.

El sistema de casas es entonces una matriz que distribuye la energía y la va ubicando en distintos tipos de experiencia.

 

 

Aspectos:

Algunos planetas, según la distancia en la que se ubiquen respecto de otros, implican una relación entre ellos, llamada Aspecto.

Por ejemplo, cuando dos planetas se encuentran a 90° entre sí, forman una “Cuadratura”; si se encuentran a 180° de distancia forman una “Oposición”, etc.

Esto indica cierto modo de relación entre ambos, lo cual a su vez complejiza y enriquece el análisis y la comprensión de ese código, ya que no sólo se tratará de un planeta en un signo y en una casa sino que además su manifestación estará relacionada de un modo particular con la de otro planeta, a su vez en una casa y un signo determinado.

Pongamos un ejemplo, supongamos que en una carta Marte y Mercurio aparecen en aspecto (podríamos imaginarlo como un lazo que los une, si uno se mueve, mueve al otro). Según el tipo de aspecto que formen, la relación o el modo de manifestación podrá ser distinto, más fluido o más complejo de integrar.

Si Mercurio representa la comunicación, la mente, las ideas, curiosidad, etc., y Marte la acción, la direccionalidad, el arranque, el abrir caminos, la penetración, la agresividad, etc., podríamos decir que se tratará de una persona que posiblemente sea enérgica al comunicarse, o que tenga una mente muy activa, con ideas innovadoras o pioneras, etc.

Luego, según de que aspecto se trate podrá suceder que esta relación sea favorable y fluida y que por ejemplo sea alguien muy preciso (direccionalidad) a la hora de comunicar algo, o que si se trata de un aspecto con cierto grado de tensión, se trate de alguien que suele terminar discutiendo cuando expresa sus ideas o que sienta temor de ser agredido cuando se expresa.

Los aspectos se dividen en Duros y Blandos. Los duros implican relaciones tensionantes, que nos requieren de un trabajo para su integración, (pero precisamente por esto nos presentan la oportunidad de un aprendizaje), y los blandos son relaciones fluidas, que de algún modo se nos dan más naturalmente.
Por último, quisiera mencionar que hay una analogía y resonancia entre los signos, los planetas y las casas. Una energía o temática similar los relaciona, pero no son en absoluto idénticos ya que se trata de elementos distintos.

 

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