Deporte

El surf sobre río congelado en Münich es la nueva moda

¿Verano, qué es eso? A estos cientos de entusiastas las temperaturas bajo cero les da igual, y se surfean todo en plena ciudad, sobre aguas heladas. Lo que se dice unos héroes muy valientes.

 

 

En el subterráneo de Münich hay una imagen extraña para todo turista que visita la ciudad alemana: un grupo de jóvenes, vestidos con trajes de neoprene y tablas de surf, en plena helada. La costa queda a unos 500 kilómetros y la temperatura afuera es menor a cero grados; la playa está al menos a 1.100 kilómetros. ¿Qué es esto, qué hacen?

La capital de Bavaria, en el sur de Alemania, es reconocida como uno de los principales destinos de surf en el mundo. Desde que las autoridades permitieron el surf en Eisbach en 2010 es habitual ver a personas con tablas de surf en el metro de la ciudad. El escenario es un pequeño canal afluente del río Isar (el Eisbach), ubicado en el sur del parque Englischer Garten. Es tal la popularidad de surfear en el río que durante los meses de verano es común ver una larga colar de surfistas esperando su turno para correr la ola de un metro de altura contra corriente.

“La escena ha cambiado mucho desde sus orígenes”, comenta Quirin Stamminger, surfista de primera hora. La modalidad se inició a comienzos de los años 70 en Münich, y hoy está en su pico. La fuerte corriente del río que choca contra un sector estático de agua poco profunda crea una ola consistente, no de mucha altura, pero muy potente, aunque rodeada por muros de concreto. En el puente que cruza el río hay señales que advierten del riesgo y recomiendan que sólo sean personas experimentadas las que salten al agua, alertando a los principiantes y a las personas habituadas a las olas del mar.

 

 

La particularidad de surfear en el Eisbach es que no hay tiempo de pararse en la tabla, sino que hay que lanzarse al agua y comenzar inmediatamente a correr la ola de un lado a otro. “Con Facebook y YouTube más gente supo sobre el río y quiso probarlo. Los surfistas dejaron de esconderse y aprovecharon la publicidad para legalizar su afición”, comentó Stamminger sobre el papel de las redes sociales en el auge.

En 2010 la ciudad compró terrenos aledaños al gobierno de Bavaria y aceptó tomar responsabilidad de lo que allí ocurriera, legalizando el deporte. “Hay aproximadamente unos 1000 surfistas activos”, detalla Stamminger, que cree que el siguiente paso es que haya un lugar donde reunirse. La modalidad de surfear en ciudades sigue creciendo en Europa pero también en Canadá. Surf todo el año, ¿Por qué no?

Visto en BBC

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