Opinión

El aprendizaje del escritor, o el placer de la lectura

El aprendizaje del escritor, o el placer de la lectura.

 

buendiario-flavia-mameli

 

El aprendizaje del escritor

Jorge Luis Borges.

Editorial Sudamericana.

173 páginas.

Para algunas personas la literatura apenas es una de las doce o trece materias que se cursan el secundario. Para otras, en cambio, la lectura es un placer que asume las múltiples formas de los distintos géneros literarios: la gracia de los versos poéticos, la sorpresa sobre el final de un buen cuento fantástico, las suspicacias y los laberintos de los relatos policiales, la presencia sólida y mágica de una novela, la pasión de los personajes en una obra de teatro, por citar sólo algunas entre tantas otras variantes.

Como lo comentaba Luisa Stegman, en su nota publicada en Buendiario “CONTATE OTRO”: “Nadie duda del poder de los relatos. La cultura está hecha de historias. Los cuentos que escuchamos de chicos forman parte de nuestras primeras fantasías y deseos.” Y así es. El encanto que se esconde en una buena historia promete un disfrute – siempre misterioso y muchas veces difícil de igualar – que nos acompaña el resto de nuestros días, como un viaje o como un sueño. Y, para quienes navegamos en esas aguas, nada más lindo que husmear vidrieras de librerías y desordenar mesas de exhibición. Sobre todo porque, de vez en cuando, este ejercicio nos lleva a dar con la figurita que nos faltaba.

Así me pasó cuando encontré: EL APRENDIZAJE DEL ESCRITOR, de Jorge Luis Borges, que acaba de publicarse y que reúne textos inéditos del autor de una obra enorme, diversa y magistral. A lo largo de casi doscientas páginas, el texto, organizado en tres secciones: Ficción, Poesía y Traducción, muestra la hechura del oficio de escritor. Se trata de una invitación a entrar en bambalinas y a participar de esa producción en secreto, como de alquimia, en la que se toman decisiones que tienen que ver con la forma y el sentido de las palabras, eslabones que, uno a uno, construyen un cuento, una poesía.

Pero: ¡cuidado! A no creer por eso que el texto es apto sólo para quienes se dedican exclusivamente a la literatura. Si bien en EL APRENDIZAJE DEL ESCRITOR se retoman distintas cuestiones vinculadas con la teoría literaria (especialmente en el apartado sobre la Traducción), la prosa es accesible para cualquier persona que disfrute de leer historias, y que tenga curiosidad por saber cómo es el recorrido en el que se construyen los relatos.

Pero además de ser una clase magistral sobre distintos géneros literarios, en el texto también se puede advertir un Borges descontracturado, casi en un rol docente y que no guarda reparos en expresar algunas de las dudas y de los temores que lo han acompañado a lo largo de su vida, un Borges que se anima a confesar: “Porque cuando uno odia a alguien, uno piensa en el otro continuamente, y, en ese sentido, uno se convierte en su esclavo. Lo mismo ocurre cuando nos enamoramos”.

Este libro, como toda la obra de Borges, es una invitación difícil de rechazar. Y tal vez lo sea por aquello que reúnen los grandes clásicos, los que no pasan de moda ni se evaporan al terminar la temporada. Ahí están ellos, sobre las góndolas, silenciosos como gatos o como espejos – a los que Borges también dedicó versos maravillosos -, esperando ser intervenidos por ojos curiosos y por manos inquietas.

Qué buena noticia.

 

Flavia Mameli

Docente y comunicadora.

@flaviamameli

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.