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EEUU habilita devolver a farmacias pastillas no usadas

La medida la tomó la DEA con la intención de fomentar el menor consumo de drogas legales, y que la gente no deje al alcance de sus hijos estupefacientes nocivos. Más salud mental, menos pastillas.

 

 

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Ante el aumento del consumo de drogas recetadas, la Administración de Drogas Norteamericana (DEA) anunció que permitirá que la población devuelva a las farmacias medicamentos recetados y no utilizados, como es el caso de calmantes y sedantes. La propuesta apunta a reducir el almacenamiento de medicamentos en los hogares, los cuales en muchos casos acaban en manos de adolescentes buscando una emoción. La devolución también podrá hacerse por correo, y no solo a farmacias sino a bibliotecas y a centros para ancianos.

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La nueva regulación se aplica a sustancias controladas, como opioides, estimulantes y antidepresivos. Hasta ahora, el Acta de Sustancias Controladas permitía tirar estas drogas o entregárselas a la policía, pero ahora se destinarán un nuevo uso. “Esta es una gran noticia, muy postergada”, dijo el doctor G. Caleb Alexander, codirector del Centro de Seguridad y Efectividad en Drogas de la Escuela Pública de Salud Johns Hopkins Bloomberg. “Es desconcertante que sea tan fácil conseguir una receta para opioides pero que sea tan difícil deshacerse de estas drogas si uno lo desea”. Las muertes por uso de opioides han aumentado en los últimos años.

El 70 por ciento de los adolescentes norteamericanos dicen que consiguen drogas fácilmente del baño de sus padres, según un estudio. Hasta ahora, los eventos organizados por la DEA informalmente para la devolución de drogas legales se hacían dos veces al año y permitieron retirar de las casas 18 kg de medicamentos recetados sin uso. “Solo se devolvió una fracción infinitesimal de la reserva de drogas sin usar que están ahí afuera”, dice Nathaniel Katz, asistente de anestesia de la Tufts University School of Medicine en Boston.

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El doctor Katz es muy optimista respecto a la nueva normativa, ya que cree que formará un nuevo hábito positivo: el de devolver lo que no se usa, especialmente si tiene un potencial dañino o puede llevar al abuso de consumo. Además, afirma, tirar medicamentos al inodoro o tirarlos a la basura en bolsas de ziploc son opciones que atentan contra el medioambiente.

La policía se suma al programa a través de 1500 receptáculos de metal diseñados por una compañía de Wisconsin llamada MedReturn, con la intención de que la gente también se pueda acercar a ellos. El mayor desafío es convencer a la gente de que guardar medicamentos en su casa es una buena idea, y por eso deben participar todos los sectores de la sociedad. “Con nuestra actual crisis de opioides y el nivel de niños robando estas drogas legales, debemos fomentar la idea de que es de buen ciudadano librarse de sustancias recetables que ya no son necesarias”, expresó Gary Tennis, secretario del Programa de Alcohol y Drogas de Pennsylvania.

Visto en The New York Times

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