Feliz no cumpleaños

Distraída en el colegio, atenta en el amor

La maestra le avisó a la mamá de una alumna que su hija estaba desatenta en clase y que estaban bajando sus notas. El motivo es muy particular, retoma nuestra inocencia un poco perdida y debería ablandar hasta al más inconmovible de los adultos.

 

Buendiario-chicos-amor

 

Jardín de infantes había empezado dos años atrás, pero todavía no había terminado, a pesar de estar cursando ya la mitad de primer grado. No hay problemas de aprendizaje, mucho menos de adaptación, de hecho es de las más sociales del curso. Para alegría de sus padres, su comienzo del ciclo primario era óptimo y sin los problemas de adaptación que a veces tienen los chicos. Luz es su nombre, tal vez también un símbolo. Introvertida y dulce, simpática y prolija, responsable y siempre sonriente. Si, Luz es sociable e introvertida porque una virtud no anula la otra, simplemente es su forma de manifestarla. Además de su grupo de amigas con las que se divierte a diario, hay un chico que le gusta. Le gusta desde ese lejano jardín.

Luz hablaba, de Sebastián desde que su padre  le soltó la mano para que vaya a ese maravilloso y a la vez temido primer día de clases. Que Sebasss es el más lindo, el más bueno, el mejor compañero, que lo quiero invitar a casa, que juego con él y que cuando sea grande quiero que sea con quien me voy a casar y tener hijos. Risas para todos, menos para el padre, por supuesto, que moría de celos y bronca. Con ese viejo dicho de que son cosas de chicos, la frase quedó en el olvido. Para todos menos para Luz.

Con las propias distracciones de la edad, el jardín, preescolar, las actividades extracurriculares (le encanta ir a patín), Sebastián ya no era un tema recurrente de charla cotidiana. Pero Luz nunca dejó de anhelar. Ante el rumor que decía que los padres cambiarían a su amado a una escuela privada, nuestra protagonista no pudo resistirse de escribirle una cartita pidiéndole que por favor se quede. “El colegio no va a ser lo mismo sin vos”, suplicó con palabras de adulto. Nadie atribuyó la continuidad de Sebastián en el colegio a ese memorable pedido, pero Luz lo sintió como un triunfo personal.

Cuando comenzó primer grado, el niño se mostró mucho más cercano, prestándole y devolviéndole toda la atención que ella venía brindándole desde el origen de los tiempos. La amistad se reforzó y empezaron a compartir muchas horas juntos. La semana pasada, la Directora del colegio citó a la mamá de Luz y le manifestó su preocupación por las notas que habían bajado y por la dispersión que mostraba en clase.

Al volver a casa, Zoe -la mamá de Luz- tenía una situación de riesgo para afrontar: retar a su hija y obligarla a retomar el sendero inicial. Le preparó la merienda, esperó que se la termine y optó por preguntarle por qué sus notas habían bajado… “Es que Sebastián me propuso casamiento mamá y no tengo tiempo para el colegio”.

Si, todos nos quedamos boquiabiertos y nos reímos con la respuesta, y concluyo con una reflexión que escuché por ahí el año pasado, ¿en qué momento se pierde ese inocencia?

Yago Fiamingo 

Periodista y Productor, con pasado en Televisión Digital Abierta, TyC Sports y Rock and Pop
Twitter: @yagoyago84

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