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Difunden película “perdida” sobre Néstor Kirchner

La curiosa historia cuenta que a Israel Adrián Caetano, el prestigioso director de Un Oso Rojo y Tumberos, le encargaron una película sobre el presidente argentino, Néstor Kircher. El uruguayo, que vive en la Argentina, hizo dicha película, pero ésta jamás salió a la luz, y de hecho volvió a hacerse de cero, esta vez a manos de Paula De Luque. Qué pasó exactamente – o qué molestó tanto de la versión de Caetano – no se sabe, pero ahora, gracias a Internet, la película está a disposición de quien quiera verla.

 

El documental “perdido” sobre la vida del ex presidente no se parece en nada a la película estrenada el año pasado en los cines, bajo la dirección de Paula de Luque, a quien los productores kirchneristas encargaron la revisión total del proyecto para dotarlo, supuestamente, de “mayor épica”. Pero ahora, gracias a una filtración, el sitio web Los trabajos prácticos tuvo acceso al filme que el propio Caetano se negó a difundir cuando su trabajo fue desechado. Y lo subió ayer a Internet.

El rigor histórico al que apela el laureado director de Crónica de una fuga, aun sin apartarse de la intención de favorecer al personaje, contrasta con el contenido panfletario del producto que elaboró De Luque, esposa del secretario de Cultura, Jorge Coscia. Ese film, estrenado bajo el título Néstor Kirchner, la película, fue mal recibido por la crítica especializada y hasta tuvo escasa aceptación de sectores oficialistas, al punto que permaneció pocas semanas en cartelera.

Caetano concentró su trabajo en la edición de material de archivo y evitó recurrir a testimonios. De Luque apeló a ellos para reforzar la apología del ex presidente. Tal vez su mayor hallazgo fue el de hacer hablar al siempre remiso Máximo Kirchner sobre la costumbre de su padre de voltearle los soldaditos cuando jugaba de chico.

En el trabajo del director uruguayo, los hábitos lúdicos del fallecido ex presidente aparecen en el momento en que juega en la nieve con niños santacruceños. Con todo, el rasgo más marcado por Caetano es la exhibición de un Kirchner que oscila entre debilidades y fortalezas en su carrera política.

“Acá somos 73, 74 compañeros, en la próxima tenemos que ser más de cien”, les dice a quienes acuden al inicio de su campaña a intendente de Río Gallegos, el primer cargo que ocupó, en 1987. Y en plena campaña presidencial, un cronista de CQC les pide a varias personas que confiesan que votarán a Kirchner que escriban su apellido. Ninguno acierta. También se lo muestra a Kirchner dando apoyo a Carlos Menem, aunque cuestionándole algunas medidas. “No soy obsecuente”, dice.

Un hallazgo es la arenga que pronuncia en la Convención Constituyente de 1994, en Santa Fe, para rechazar cambios que el PJ negoció con Rául Alfonsín en un artículo. “Ni siquiera mi bloque permite el disenso”, se queja. En los créditos aparece Florencia Kirchner como asistente de dirección, quien no figura en la versión de De Luque.

Visto en Los Trabajos Prácticos

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