Noticias

Descubriendo la Cultura de Paz

¿Qué es la Cultura de Paz? En esta nota intentaré acercarte a este movimiento que arroja una visión positiva sobre nuestro mundo y los conflictos que lo rodean.

 

 

Nelson Mandela Mientras salia por la puerta hacia porton que conduciria a libertad, sabia si no dejaba atras mi amargura odio prision

 

La segunda guerra mundial había terminado y las preocupaciones por las armas nucleares, la devastación y los conflictos entre potencias tenían en vilo a la sociedad. Preocupados por este contexto un grupo de intelectuales comienzan a realizar investigaciones para la paz dando así el pistoletazo de salida a esta disciplina. Motivados por las resultados de las acciones de personajes de la talla de Ghandi o Martin Luther King, estos precursores fueron dando forma a un movimiento que hoy en día se conoce como Cultura de Paz.

 

Pero, ¿qué significa este concepto? Podemos definirla como una voluntad generalizada de los seres humanos en búsqueda de modificar concepciones y actitudes con el fin de promover la paz, trabajando en la transformación y prevención de los conflictos. De hecho es la respuesta más idónea ya que intenta evitar que la gente sufra por cualquier razón que pueda ser remediada, evitando la violencia a través de la gestión pacífica de la conflictividad.

 

De hecho las Naciones Unidas ha identificado ocho ámbitos de actuación en su Programa de Acción sobre una Cultura de Paz de 1999:

  1. cultura de paz a través de la educación
  2. desarrollo económico y social sostenible
  3. respeto de todos los derechos humanos
  4. igualdad entre hombres y mujeres
  5. participación democrática
  6. comprensión, tolerancia y solidaridad
  7. comunicación participativa y libre circulación de información
  8. paz y seguridad internacionales

 

En definitiva es un instrumento teórico y práctico para conseguir el bien común y así alcanzar la mayor armonía posible con el mundo que nos rodea.

 

En cierto modo la Cultura de Paz tiene bastante de filantropía y altruismo, pero como diría León Trotsky: puede ser que a nosotros no nos interese la guerra, pero la guerra si se interesa por nosotros. En efecto nuestra historia siempre se ha contado a través de las guerras, pero afortunadamente cada vez hay más personas que intentan ver la Historia en clave de paz.

 

Es el caso por ejemplo de Federico Mayor Zaragoza, que nos propone que describamos la Historia sin olvidarnos de todas las contribuciones a la paz que se han hecho a lo largo de los siglos, enalteciendo a los responsables de haber contribuido a este trabajo.

 

Todos hemos estudiado el caso de Gandhi, la experiencia más clara de empoderamiento pacifista desde las premisas de la no-violencia, pero no conocemos en profundidad a personalidades como Rigoberta Menchú, Nelson Mandela o Pérez Esquivel que deberían estar más presentes en nuestra educación.

 

Hay que dejar claro que el propósito de este movimiento trasciende los límites de los conflictos armados. Como explicaba Menchú:

 

“la paz no es solamente la ausencia de guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión, difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz”.

 

La intención de la Cultura de Paz es instalarse en el ámbito escolar y laboral, en las gobiernos, en los medios de comunicación y en los espacios culturales. Es hacer que los adultos y los niños entiendan y respeten la libertad, la justicia, la democracia, los derechos humanos, la tolerancia, la igualdad y la solidaridad y que identifiquen las amenazas que pesan sobre estos conceptos para buscar soluciones pacíficas a las mismas. Esto implica una participación activa y trasversal en el desarrollo de una sociedad que rechace la violencia.

 

Si bien parece ser que desde el 11-S muchos creen que la “profecía” de Samuel Huntington sobre el choque de civilizaciones está más vigente que nunca, yo prefiero no ser pesimista.

 

Es cierto que son frecuentes los enfrentamientos culturales, los conflictos y las guerras, pero también es cierto que

 

cada vez hay más actores implicados en la construcción de la paz, que trabajan aferrados en valores como la solidaridad, la cooperación, la igualdad y la integración, y que nos alientan a creer en un mundo más justo, por lo tanto más cercano a una idea de paz. En este marco, trabajar para la paz es fundamental y es la cosa más importante que podemos hacer.

 

Estos actores ya tienen una identidad y una conciencia. Con el tiempo se irán sumando más y quien dice, podamos ser una voz lo suficientemente fuerte para hacer temblar los modelos actuales.

 

Los medios de comunicación cumplen un rol fundamental en esta labor e iniciativas como buendiario.com son aire fresco en un laberinto de noticias tóxicas que minan los pensamientos y nos llenan de temor y nos separan.

 

Hoy en día estamos hiperinformados y es por eso que necesitamos un espacio de razonamiento y de interiorización. Debemos transmitir emociones y es por eso que he decidido sumarme al proyecto, intentando aportar mi perspectiva de las noticias, desde una mirada que promueva la paz, la solidaridad y la empatía.

 

1967. Jan Rose KASMIR,

Estados Unidos, washington DC. Una joven americana Jan Rose Kasmir confronta a la Guardia Nacional afuera del Pentágono durante la marcha Anti-Vietnam de 1967. Esta marcha ayudó a cambiar la opinión pública contra la Guerra de Estados Unidos en Vietnam

2 thoughts on “Descubriendo la Cultura de Paz”

  1. Ana Grissetti dice:

    Cuando una imagen habla más que mil palabras. “Hay que trabajar para la paz” Todos somos parte.

    1. Buendiario dice:

      ¡todos somos uno! :) <3

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Buenas noticias relacionadas