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Descubren que cuadro de 1662 sería la foto más antigua

El diseñador gráfico texano Tim Jeninson descubrió que La lección de música, de Johannes Vermeer, se habría logrado con técnicas de óptica muy avanzadas para su época. Lo logró gracias a un experimento de dos años, que aquí encantados develamos.

 

 

Los cuadros de Vermeer son hiperrealistas, casi como fotos. El rigor de la perspectiva, el uso de sombras y el juego de colores son casi fotográficos, pero la fotografía no se inventó hasta dos siglos después de que el artista holandés creara sus obras. Esta duda impulsó al diseñador Tim Jeninson, fanático de la obra del pintor, a realizar un experimento que le llevó casi dos años, en el que reprodujo con precisión las condiciones de trabajo del artista barroco del siglo XVII.

Lo primero que se le ocurrió fue que efectivamente Vermeer había utilizado alguna lente y una especie de caja oscura para sus pinturas. Pero el reflejo en las lentes distorsiona los colores y el artista era muy preciso con su uso. Así fue que empezó a pensar de qué forma podía haber adquirido tanta similitud con los objetos reales y, al mismo tiempo, mantener la calidad del color de la imagen, al proyectarla, para poder pintarla.

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“Si hubiera hecho eso, sus pinturas podrían ser una forma de fotografía, no una con película y productos químicos, pero sí realizada con la mano humana”, explica Jeninson. Esto lo llevó a pensar que los cuadros pueden ser pensados como viejas fotos a color de hace 350 años. La Lección de Música, emblemática obra, sería donde más se nota esta teoría, particularmente en la superficie de la pared blanca del fondo.

“La forma en la que Vermeer pintó ese muro es consistente con una fotografía, no con la visión humana”, comenta Jeninson. “Si estuvieras parado en la habitación en la que pintaba Vermeer, verías esa pared de color blanca, semi hueso, pero pareja. La retina de tu ojo hace un poco de procesamiento de imagen para minimizar el efecto de las luces y sombras. Para tu ojo, la pared aparenta tener muchísimo menos contraste que el que tiene en la realidad. Y si no puedes verlo, no puedes pintarlo”. Esta cuestión ha sido central en intensos debates entre especialistas y aficionados a la historia y técnica del arte.

Jeninson, acostumbrado por trabajo a analizar técnicamente videos y gráficos de computadora, hizo pruebas hasta descubrir descubrió la técnica que podría haber usado el artista del siglo XVII. Un pequeño espejo en un palo que le permite imitar con exactitud los colores de pintura con los colores de la muestra. Y, para probar la técnica, decidió imitar un retrato.

El diseñador se lanzó de lleno a probar su hipótesis. Hizo modelos en computadora de todos los muebles y del ambiente necesario, consiguió los muebles, construyó aquellos que no consiguió, programó un torno numérico computarizado y configuró lo que él llama “la máquina del tiempo”.

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Finalmente, creó una macro cámara de fotos, su mecanismo de copia: un sistema con una lente de 4 pulgadas de diámetro con una distancia focal de 28 pulgadas, un espejo cóncavo de -12 pulgadas y un primer espejo pequeño montado en un palo. Para ser más preciso con la reproducción decidió fabricar las lentes con todas las irregularidades con las que lo hacían en el siglo XVII.

Después de dos años, Jeninson finalmente se dispuso a pintar el cuadro, lo que le llevó otros 7 meses. Todo el proceso fue grabado en video y el resultado es un documental que registra el paso a paso de cómo se descubrió y reprodujo el uso de las técnicas fotográficas que Vermeer inventó hace 350 años. Fascinante, ¿no creen? Aquí les dejamos el trailer (en inglés, sin subtítulos) del documental:

 

 

Visto en Periodismo.com

Agradecemos a Ariel Span por hacernos llegar esta noticia.

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