Animales

Descubren cangrejo que hace mimos a almeja para aparearse

El macho del cangrejo guisante sale de la seguridad de su hogar y “masajea” al mejillón donde habita su amada, pasando hasta horas en la tarea hasta acceder al romance.

 

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Los biólogos se han preguntado durante décadas cómo es que los cangrejos guisante, una variedad de dicho crustáceo, se aparea. La pregunta, como explica Martin Thiel – un biólogo marino de la Universidad Católica del Norte en Coquimbo, Chile – es la siguiente: ¿Cómo es que el macho fertiliza a la hembra? Thiel explica que “los científicos sospechaban que los machos buscaban las hembras, que tienen forma delgada y tamaño más pequeño” y que estas tienden a esconderse dentro de almejas, pero justamente por eso no tenían bien en claro cómo se producía la inseminación. “Este es el primer estudio que demuestra experimentalmente lo que sucede”, detalla el experto.

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Es habitual que el cangrejo guisante (Nepinnotheres novaezelandiae) viva dentro de almejas. Los estudiosos de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, siguieron a representantes de esta especie y descubrieron mediante cámaras infrarrojas que el macho sale de su cómodo habitáculo para buscar damas; y, una vez que encuentra la adecuada, le hace cosquillas a la almeja donde habita su amada, para acceder a ella. ¡Hasta cuatro horas seguidas se pasa “masajeando” a la almeja en cuestión!

 

 

Una vez que el bivalvo cede, el cangrejo ingresa y comienza el apareamiento. Lo importante es que la almeja se relaje, así no se cierra en pleno proceso y echa todo a perder (además de poner en riesgo la vida de los amantes). Oliver Trottier, autor del estudio, detalla que “los machos siguen masajeando a la almeja en el mismo lugar hasta adormecerla”, y así ingresan sin ser detectados. Esto ocurre de noche, cuando la almeja, que es hipersensible, no está tan activa.

Es la primera vez que este comportamiento sexual y amoroso es registrado, y nos demuestra una vez más que no importa el peligro, hasta el ser más diminuto se juega el pellejo con tal de continuar la vida en el planeta. ¡Adorable naturaleza!

Visto en National Geographic

Nota editada por Magalí Durán

 

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