Animales

Descubren ave australiana que se comunica como el humano

El gárrulo coronirrufo combina sonidos para crear llamadas con funciones diferentes. En síntesis, usa fonemas como los humanos para comunicarse.

 

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Hay aves, como loros y pericos, que imitan a la perfección lo que oyen a los humanos, pero nunca sabrán que están diciendo. Hay animales, como algunos simios, capaces de articular diferentes llamadas de alerta según sea el depredador que se acerca. Y hay pájaros autores de los cantos más increíbles para el cortejo pero que, si se recombinan sus partes, no provocarán una conducta diferente en el oyente. Esa habilidad para recombinar sonidos creando significados diferentes parecía exclusiva del habla humana. Sin embargo, un estudio muestra que en el árido desierto de Australia hay un pájaro que se comunica igual que los humanos.

Uno de los elementos clave del habla humana es su capacidad casi infinita para crear nuevos significados a partir de un número limitado de sonidos fundamentales: los fonemas que, con el permiso de los lingüistas, se pueden equiparar al conjunto de letras a,b,c,d… que usamos para representarlos. Los fonemas no tienen significado, lo obtienen al combinarlos entre sí siguiendo una serie de reglas (sintaxis). Muchos animales sociales usan un sistema diferente. Entre los más sofisticados está, por ejemplo, el de los monos de Campbell. Son capaces de concretar qué peligro les acecha cambiando el sufijo de su llamada de alerta. Pero, si se elimina este sufijo, la alarma permanece, es decir, conserva su significado básico.

Hay un pájaro que, sin embargo, usa la misma forma del habla humana. Se trata del gárrulo coronirrufo (Pomatostomus ruficeps). Propio de las zonas áridas del sudeste australiano, esta ave comparte con los humanos su carácter gregario. Viven en grupos de unos 20 ejemplares, durmiendo todos en el mismo nido. En caso de peligro se esconden juntos o echan a volar en manada. Cuando crían, los gárrulos coronirrufo se ayudan unos a otros en la alimentación de los polluelos. Esa relevancia de lo social podría explicar su increíble capacidad para hablar.

“Aunque estudios anteriores indican que algunos animales, en particular pájaros, son capaces de encadenar una serie de sonidos diferentes como parte de un complejo canto, estas canciones carecen generalmente de un significado específico y, si se cambia la disposición de los sonidos de la canción, no parece alterar el conjunto del mensaje”, dice en una nota la bióloga de la Universidad de Zúrich y coautora del estudio, Sabrina Engesser. “A diferencia de la mayoría de los pájaros cantores, el gárrulo coronirrufo no canta. En vez de eso, su amplio repertorio vocal se caracteriza por llamadas únicas formadas por sonidos distintos desde un punto de vista acústico”, añade. Es lo más cercano a los fonemas que se puede encontrar entre los animales.

Durante una década, varios de los autores de la investigación, publicada en PLoS Biology, han estudiado el canto de varios grupos de gárrulo coronirrufo grabando sus sonidos y relacionándolos con aspectos de su conducta. Han encontrado al menos 15 vocalizaciones diferentes dependientes del contexto. Pero lo más interesante fue que algunos de esos sonidos se parecían entre sí, aunque señalaban comportamientos diferentes.

Para confirmar esa impresión, capturaron 16 ejemplares de siete grupos diferentes. Usando herramientas de la acústica, pudieron aislar varios sonidos básicos. Se los puede equiparar al fonema del habla humana porque, al reproducirlos de forma aislada, no provocaban ninguna reacción en los pájaros, así que carecían de significado.

No ocurrió así al combinar dos de los sonidos, que podemos denominar A y B. En estado natural, los biólogos habían oído que el gárrulo coronirrufo produce la secuencia AB mientras vuela, como una llamada al vuelo. Sin embargo, mientras están en el nido alimentando a los polluelos, recombinan la secuencia en la forma BAB. Colocaron a los pájaros en compartimentos donde había una rama, comida y un nido reciente y los dispusieron separados, por parejas o tríos. A todos, les reprodujeron tres tipos de sonidos compuestos de A y B: secuencias de AB y BAB grabadas en su entorno natural, otras iguales pero compuestas por los investigadores a base de ambos sonidos básicos y, las terceras, recombinando A y B de manera artificial en otras formas como BA o ABA.

Los humanos parecían los únicos capaces de crear significado a partir de sonidos (fonemas) sin él
Ninguno de los pájaros le encontró sentido a las combinaciones artificiales que no fueran AB y BAB. Sin embargo, la práctica totalidad respondieron a estos sonidos compuestos, ya fueran los naturales o los recreados por los investigadores. Así, tanto ante el sonido AB natural como el artificial, los gárrulos coronirrufo miraban hacia el exterior de la caja, como si esperaran la llegada de algún congénere y tendían a echar a volar. Al oír la combinación BAB, los pájaros tendían a girar la cabeza hacia el nido.

“Es la primera vez, aparte de los humanos, que se observa la capacidad de generar nuevo significado a partir de la reordenación de elementos sin significado”, sostiene el biólogo y coautor del estudio, Simon Townsend. Los investigadores creen que, como sucede con los humanos, para estos pájaros resulta más efectivo recombinar sonidos para obtener nuevo significado que conseguir articular uno nuevo.

Aunque aún habría que estudiar más la comunicación de estos pájaros, buscando otras vocalizaciones, para Townsend, los gárrulos coronirrufo pueden dar pistas sobre la aparición del habla humana: “Aunque esta especie de estructura en fonemas es muy simple, podría ayudar a comprender cómo evolucionó la habilidad de generar nuevo significado en los humanos. Puede que cuando empezó esta estructuración en fonemas en nuestros ancestros, lo hiciera de esta manera”.

Visto en El País

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