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Cómo la cerveza derivó en civilización

El consumo de cerveza, se ha mantenido como una costumbre popular y una droga recreativa legal porque ha sido una parte intrínseca del desarrollo social y hasta político.

 

monos tomando cerveza

Los historiadores no están completamente seguros de cómo o cuando se descubrió que el alcohol de alimentos fermentados causaba un efecto de desinhibición. No es difícil imaginarnos que nuestros ancestros decidieron comer una cosecha de fruta fermentada para no desperdiciarla y así se encontraron con el elixir de la pérdida de la represión.

Actualmente se cree que consumimos alcohol desde hace 10,000 años y algunos historiadores han encontrado evidencia que señala que antes de cultivar el trigo para hacer pan, nuestros ancestros ya lo cultivaban para hacer cerveza.

Brian Hayden y sus colegas de la Simon Fraser University en Canadá publicaron aún más evidencia para apoyar la última teoría. El artículo que fue publicado en The Journal of Archeological Method and Theory, examina diferentes herramientas que pudieron ser utilizadas para la fabricación de cerveza en la cultura Natufiana del este del Mediterráneo.

De manera similar en México, estudios antropológicos sugieren lo mismo: el pasto ancestral del maíz moderno, teosinte, antes de ser utilizado para hacer harina de maíz, pan y tortillas fue usado para hacer cerveza.

Se cree que el alcohol les otorgó una voz a todos aquellos que eran demasiado penosos o callados para alzarla durante la toma de decisiones en grupo. El alcohol lograba calmar los nervios y así aquellos que usualmente no se involucraban en la toma de decisiones, podían desafiar al sistema y ser escuchados.

Los efectos negativos del alcohol se vieron reflejados al reducir el estado mental de la manada que mantenía la rígida estructura social. Con el tiempo sin embargo, los humanos se volvieron más expansivos, colaborativos y creativos. Quizá nuestros ancestros pasaron más de una bebiendo de más y soñando con libertad absoluta lejos de la manada, sin embargo a la mañana siguiente, ya sobrios en pensamiento que respeta el orden social regresaba a su lugar.

Hay evidencia de que en Alemania y en Persia el consumo de bebidas alcohólicas como vino y cerveza eran consideradas una parte crucial de las decisiones del estado, de manera que las decisiones se tomaban después de beber un par de tragos, las mismas se consultaban al día siguiente al estar sobrios.

La virtud principal de las bebidas de antaño es que no contenían niveles altos de alcohol. Estudios muestran que la destilación del alcohol para lograr concentraciones más altas comenzó hace tan sólo dos mil años.

A pesar del potencial del alcohol para convertirnos en adictos y criaturas incivilizadas, se merece un brindis porque su uso responsable sigue desinhibiéndonos y fomentando ideas de nuevos ordenes sociales como lo hizo en la antigüedad.

Lo expresó Benjamin Franklin alguna vez: “La cerveza es prueba de que Dios nos ama y quiere que seamos felices”.

Visto en New York Times

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