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Comienza el desarme de la cárcel de Guantánamo

Obama finalmente honrará una de sus grandes promesas incumplidas: clausurar el penal norteamericano ubicado en Cuba para supuestos terroristas. Uruguay recibirá a seis presos considerados de baja peligrosidad.

 

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Ahora que el presidente Barack Obama dictó por decreto la regularización de varios millones de inmigrantes sin papeles, el siguiente gran paso es corregir su primera promesa incumplida y cerrar Guantánamo. Para ello, la Casa Blanca disminuirá la población de la base militar naval a lo mínimo posible.

Ayer aterrizaron en Uruguay seis detenidos que desde 2009 tenían el visto bueno para abandonar el penal. Ninguno de ellos tenía cargos y todos llegaron a Guantánamo en 2002, poco después de que la Administración de George W. Bush decidiera inventarse una prisión en la que detener sin acusación a los sospechosos detenidos en la guerra contra el terrorismo desatada tras los ataques del 11 de Septiembre. En este caso se trata de cuatro sirios, un tunecino y un palestino.

Clifford Sloan, el hombre designado por Obama dentro del Departamento de Estado para cerrar Guantánamo, agradeció a Uruguay y expresó que “este traslado supone un hito en nuestros esfuerzos para cerrar la instalación”. También es un paso clave el despido del secretario de Defensa Chuck Hagel, quien se había resistido a firmar la orden de evacuación de los presos mientras supuestamente era estudiada por sus analistas de inteligencia. La actitud de Hagel contribuyó al empeoramiento de su relación con el presidente norteamericano.

Con la salida de estos seis presos de Guantánamo hacia Uruguay, quedan un total de 136 hombres encerrados en el centro de detención, 67 de los cuales están libres de toda sospecha de terrorismo. La polémica prisión, además de ser vergüenza internacional, supone un alto costo monetario para las arcas de EEUU. Desde noviembre, 13 detenidos han abandonado la cárcel y ahors les toca a los 67 sin cargos. Así, de a pasos, se liberará la población del prisión, que cerrará sus puertas definitivamente.

Una excelente noticia, por el bien de los derechos humanos mundiales.

Visto en El País

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