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China abolirá los campos de trabajo forzado

El gigante asiático no sólo redujo los delitos punibles con la pena capital sino que flexibilizó la norma que impide tener más de un hijo y puso fin a la reeducación por trabajo, un sistema que permite a la policía encarcelar hasta cuatro años sin necesidad de juicio.

 

 

Ayer, China aprobó formalmente algunas resoluciones muy esperadas, sobre todo la relajación de la política del hijo único y la abolición de los campos de reeducación. Ambas decisiones han sido tomadas por la Asamblea Nacional Popular, el máximo órgano legislativo, un mes y medio después de que el Partido Comunista Chino lo anunciara.

Los campos de trabajo, conocidos como laojiao, son parte de un sistema de detención administrativa que hasta ahora permitía a la policía encarcelar sin juicio y durante cuatro años a personas arrestadas por delitos menores. El método, inspirado en el modelo soviético, data de mediados de los años cincuenta, y surgió originalmente para encarcelar a críticos del Gobierno comunista de Mao. El problema es que luego fue extendido a otros delitos como prostitución, consumo de drogas o activismo político o religioso. Ahora, quienes sean encarcelados podrán gozar de una defensa antes de ser “reeducados” a la fuerza.

Según el Ministerio de Justicia, en 2008 había en China 160.000 personas internadas en un total de 350 de estos centros. El nuevo Gobierno, encabezado por Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang, impulsa la revisión de políticas del Partido Comunista y marca la reforma política más amplia desde los años noventa.

La reforma de esta vía de castigo, así como el aumento de las libertades individuales y de cierta flexibilización en temas como planificación familiar, hablan de un cambio de política, más abierta y democrática. El hecho de que algunos gobiernos provinciales ya hayan dado pasos en este sentido permite creer en el cambio.

 

El presidente chino, impulsor de las medidas sociales

El presidente chino, impulsor de las medidas sociales

 

Los campos de reeducación han sido muy criticados por organizaciones de derechos humanos y Naciones Unidas; abogados y académicos chinos los han tilado de “ilegales“, de “fuente de abusos de poder” y de anticonstitucionales. Ahora, se espera una reforma en el Ministerios de Justicia y de Seguridad Pública, asi como una revisión de leyes y regulaciones. Cuatro ciudades – entre ellas Guanghzou, una de las ciudades más grandes del país – han sido designadas como lugares de ensayo para sustituir al sistema por uno más justo y respuestuoso a los derechos humanos.

Sea lo que el destino depare, es una excelente noticia que China se abra a la vida moderna y cese prácticas que hoy en día son no sólo obsoletas sino dañinas para la integridad de sus ciudadanos.

Visto en El País

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