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China aprueba primera ley contra la violencia conyugal

Ante estadísticas que indicaban un alto grado de agresión matrimonial, las autoridades chinas decidieron poner coto de forma legal. Más amor, menos violencia.

 

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Manifestación por el amor y la paz matrimonial.

 

China confirmó su primer proyecto de ley contra la violencia conyugal. La propuesta fue primero aprobado masivamente por representantes del pueblo y ahora llegó a la Asamblea Nacional Popular (ANP), que firmará su aprobación. A partir de un estudio oficial de 2011 que indica que el problema afecta al 25% de las mujeres casadas – y algunos expertos creen que la cifra podría ser mayor -, las autoridades decidieron ponerse manos a la obra.

Por el momento, la ley sólo trata la violencia dentro del matrimonio y no de aquellas parejas que convivan o a las mujeres divorciadas. Sin embargo, el proyecto define por primera vez lo que es violencia conyugal e incluye medidas para luchar contra ella. Muchos activistas le han dado la bienvenida a esta iniciativa como un primer paso hacia la concienciación ciudadana sobre el problema. Ayudará también en los tribunales, donde ha sido difícil enjuiciar los casos ante la falta de una definición legal.

Un segundo paso importante será cerciorarse de su aplicación. La ley cuenta con algunas limitaciones, al no aplicarse a parejas no casadas que convivan o a mujeres divorciadas, pero al menos reconoce la existencia del problema. Por el momento considera violencia conyugal la física o la mental, y ahora el siguiente punto será incluir la presión contra la mujer por la vía económica, para enfrentar a la cuetión de todos los frentes.

Hasta ahora, la violencia conyugal en China estaba considerada una cuestión privada. Muchas de las afectadas, según reconocía la Federación de Mujeres de China, no informan sobre el maltrato que sufren, ya que consideran el abuso verbal, las palizas y las humillaciones por parte de sus cónyuges como parte de sus quehaceres diarios. Un comunicado de esta organización establecía que “la violencia conyugal no es una disputa familiar, sino una agresión contra los derechos públicos y debe resolverse con medidas legales”.

La nueva ley prevé que la policía tendrá que responder a las denuncias de violencia conyugal. Se podrán imponer también órdenes de alejamiento y los tribunales tendrán un máximo de dos días para decidir si las aplican. No tendrá que ser únicamente la víctima quien denuncie el abuso, sino que también lo podrán hacer otras personas. Las autoridades gubernamentales y judiciales tendrán que proveer tratamiento médico y asistencia jurídica a quienes se sospeche que hayan padecido esta violencia.

Un paso importante para un país que, lentamente, empieza a abrirse y a reconocer derechos merecidos.

Visto en El País

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