Opinión

Buena onda por los barrios: ¡Bicisendas para todos!

buendiario-mariana-brizzi

Buena onda por los barrios

Floresta, Villa Santa Rita, Monte Castro y Devoto se animan tímidamente a la bicisenda. Desde hace pocos meses, los vecinos aceitamos las cadenas en desuso y salimos a disfrutar del nuevo tramo sobre la calle Chivilcoy, que recorre desde Tinogasta hasta la Av. Gaona.

Una de las primeras cosas que hice ni bien arrancó 2014 fue sacar la bici del cuartito de abajo, donde dormía en total soledad hace más de un año, sucia, desinflada, pero con el asiento más mullido del mundo (¡que es lo más importante!). Estuve 3 horas sacando músculo con el inflador de mano. Embarazo y parto de por medio, retomar la actividad física no es tan sencillo. Pero ahora Floresta tiene Bicisenda y tenía que probarla.

Más allá ser un nuevo tramo que se sumó a los más de 100 Km trazados estratégicamente por toda la ciudad, la bicisenda por estos barrios del oeste tiene un espíritu muy especial. Modestamente, este es mi humilde análisis sobre la buena nueva: es mano y contramano, claro, como todas, y, a pesar de que la mano que va hacia la plaza de Devoto (o sea, la del lado del cordón de la vereda) tiene la particularidad de salpicarte un poco con la zanja y algunos baches, la experiencia igual valió la pena. Me crucé con una vecina que claramente le choreó (*robó) la bici al hijo o al nieto y salió contenta a mover las gambas (*piernas); otra que evidentemente no bicicleteaba hace más tiempo que yo (una cuadra antes ya se escuchaba el chirrido de la cadena oxidada), también un par de tipos usaron el espacio para salir a trotar (y bué… total no molestan). Pero lo más lindo, lejos, fue una chica que andaba chocha (*feliz) como yo, me di cuenta porque se le notaba la “choches” en la cara. Ella iba y yo volvía, así que nos cruzamos, nos miramos, y las dos con la sonrisa pegada en la cara, como diciendo “copado (*genial) esto de la bicisenda en el barrio, eh!”, seguimos pedaleando…

Pedaleando decidí escribir estas líneas, y pedaleando también me acordé de Buendiario. Porque si la buena onda pudiera medirse, creo que los espacios de recreación y de interacción colectiva son los que más puntos suman. Pedalear, movilizarnos ecológicamente, hacer algo de deporte y –de paso-conocer nuevos vecinos, definitivamente es MUY buena onda.

Y sí, son los pequeños gustos que nos damos los vecinos de estos barrios que no siempre salen en los medios porque, convengamos, nos somos demasiado “cool”, ni tenemos mucha movida como en otras zonas… pero somos todavía de esos pocos barrios de casas bajas, donde aún podemos echarle un vistazo al del lado. Y oportunidades como estas, de contar con un espacio para darle al pedaleo, nos sirve para reforzar el cruce cara-a-cara con gente que de otra forma no nos hubiéramos cruzado.¡Aguante los barrios! ¡que se largue el pedaleo nomás!

 

Mariana Brizi, Lic. en Comunicación

32 años – @decontenido

Creadora del estudio De Contenido, no te quedes sin palabras

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.