Animales

Activistas detienen festividad donde se quema a un toro

En el pueblo español de Medinaceli existe una tradición llamada “Toro Júbilo”, que consiste en prender fuego a los cuernos de un toro para disfrute de los vecinos. Sin embargo, este año y por primera vez un grupo de personas exigió la abolición del rito, exponiéndose para defender la vida del animal. Un bello gesto.

 

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Las tradiciones son hermosas y dignas de protección, siempre y cuando no dañen la salud de personas y otros tipos de seres vivos. A esta altura del siglo XXI ya hemos establecido que los animales merecen sus derechos, y que uno no puede salir impune al maltratarlos, aún si está amparado por una tradición. Este año, durante el festival español de “Toro Jubilo”, en Medinaceli, más de 50 personas se jugaron el pellejo para salvar al animal. Las mismas fueron denunciadas y cuatro acabaron detenidas por su protesta, pero así nace la conciencia: con actos de valentía y presencia.

Durante el centenario evento, se prende fuego a los cuernos de un toro. “El toro tiene que sufrir, porque si no sufre no habría fiesta”, declaró un vecino del pueblo a los periodistas que cubrían la festividad. Barbarie es lo que desprende el evento y la frase del vecino, lo cual demuestra que la tradición no tiene por qué ser respetada al pie de la letra, que existe la posibilidad de cuestionarla. Ya no hay un argumento, ni siquiera mitológico o divino, para justificar semejante acto, sino que la gente apela al “si no sufre no habría fiesta”. Las palabras vacías hablan por sí solas.

Al grito de “todos somos Islero”, unos veinte manifestantes se encadenaron al poste de la Plaza Mayor de Medinaceli para reclamar por los derechos de los animales. Un llamado al cambio, al pensamiento antes que al acatamiento, al respeto por la vida. Si bien la policía local desalojó a la fuerza y detuvo a cuatro de los concurrentes, después tuvo que ponerlos en libertad, señal de que el reclamo no es una locura.

Pero la cosa no terminó allí. Alrededor de cien personas se reunieron para pedir el cese del espectáculo. La particularidad del evento radica en que está subvencionado, es decir, lo pagan los ciudadanos con sus impuestos. Sin embargo, se les da prioridad a aquellos que están a favor, aquellos que estén en contra no tienen derecho a reclamar. Y toda organización ciudadana que reclame lo que le corresponde pacíficamente es una buena noticia.

La interrupción de los activistas es fundamental para generar conciencia en un país del primer mundo que se empeña en sostener tradiciones vestustas. Las figuras de los reyes, maltratar toros o arrojarse tomates son rasgos que pueden tener su pintoresquismo pero que de alguna manera retrasan la evolución como sociedad.

Visto en The Guardian

Nota editada por Lautaro Torres.

Un comentario en “Activistas detienen festividad donde se quema a un toro”

  1. claudia dice:

    Gracias a los valientes manifestantes. Es increíble que todavía España insista en el maltrato a los animales.
    ¿Gozan viéndolos sufrir?

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